¿Los planes, la deriva o el camino? Aventurarse es tarea de todos los días

Los cambios se vienen pesar de los planes, de las promesas y del tiempo. ¿Pero,  cómo saber si es para bien? Creo que nunca se sabe; que hay que aventurarse en lo que uno decida, sienta o sueñe. Muchas veces nos vamos a equivocar. No hay un manual para saber cómo vivir pero… si tenemos una idea muy clara de lo que no queremos para nosotros. Sé de muchos que preguntan a sus amigos que hacer y no sé si funcione. Me gusta cometer mis propios errores. Y aunque no me gusta caerme, trato de levantarme constantemente. No hay que encariñarse con el suelo.

Últimamente ha habido muchos cambios en mi vida, como creo que lo hay en la de todos los que en este momento me están leyendo. Es normal que las cosas salgan mal, que se resbalen algunas lágrimas, que nos encerremos un día entero en nuestra casa o que tengamos un día de absoluta depresión. Lo que no está bien es ser pesimista y permanecer en ese círculo vicioso. Hay que hacerse mierda y reinventarse con estilo.

La vida es una, si… ¿cuántas veces nos lo han dicho? Lo que creo que se olvidaron decirnos es que alrededor de una vida hermosa también hay robos, mentiras, desamores, muertes, divorcios, malos entendidos con los amigos y hasta la distancia que se vuelve maldita entre dos personas que se quieren. Sin embargo…aun así la vida es bella. Cada día es una oportunidad, una pequeña historia, un amor, un proyecto, una ilusión, un suspiro, un sueño que nos salva.

¿A mí que me salva? Llorar en tinta. Si, precisamente esto. Alguna vez leí que el escritor vive al borde de la fina locura, esa línea entre la enfermedad mental y la realidad. ¿Locura o cordura? A veces me pregunto de la bondad de la locura y la maldad de la cordura. ¿Hay diferencia? ¿Qué está bien y que está mal? Hoy es uno de esos días en los que me siento triste más no derrotada y más que causas, prefiero enumerar las soluciones.

La escritora Clarice Lispector decía: “Perderse también es camino. Lo que es verdaderamente inmoral es haber desistido de uno mismo”. Hay alguien que siente, que tiembla, que llora y que sueña. No la juzgo, sabe bien lo que la hace feliz y es experta en alejarse de la incertidumbre. Colecciona atardeceres, risas y momentos únicos, tiene más libros que ropa y a veces le da miedo disfrutar demasiado la soledad. Se ilusiona demasiado pronto pero corta de tajo con lo que no da más. Siempre se aventura y nunca se arrepiente: Esa soy yo. Quizá algunas palabras puede que coincidan contigo… aquel que hoy se encuentra un poco a la deriva pero que pronto encontrará su camino.