Cuando una “moribunda” me hizo entenderlo…casi todo

Casi termina el año y con el se quedan muchos recuerdos bonitos. Sonrisas,  encuentros, sorpresas, mudanzas, meditación, constancia y muchas enseñanzas. El 2016 cargaba magia. Tenía esperanza, pero sobre todo mucha reflexión. Creo que nunca me sentí con tanta energía. Trabajo, proyectos y miles de letras… últimamente las madrugadas me hablan y me dejan despierta. Nuevo libro, conferencias, talleres y espero que muchas oportunidades vengan para este 2017. Estoy preparada. Siempre hay que enfocarse para continuar cumpliendo metas de a poquito. Si hay algo que aprendí con los años es que el éxito se guarda en envases diferentes. Algunos consisten en reconocimiento, en compartir, otros en poder enseñar… ¿te has puesto a pensar cómo lo guardas tú en este momento?  Ayer soñé que moría, que no quería decirle a nadie pero que cambiaba de un día para otro mi forma de actuar. ¿Por qué esperar hasta ese día? Así que pensé en estar todo el día “moribunda”. No dejé que nadie me echara a perder el día de hoy. No le hice caso al tráfico, a la señora mal encarada, al que no me regresó el “buenos días”, mucho menos a quien me alegó algo sin tener la razón. Hoy me dediqué a sonreír y disfrutar cada momento porque la única preocupación que tenía es que “iba a morir”. No sé por qué esperé tanto para hacer este experimento. Casi a las 2 de la mañana me fui a tomar un café con Gustavo y Denisse –dos amigos mexicanos que también viven en Argentina- y hablábamos acerca de muchas cosas que nos han pasado. “Yo me gasté todo mi dinero viajando”, “Yo conocí los lugares emblemáticos de México”, “Yo dejé todo y emprendí el viaje de mi vida y encontré mi lugar en el mundo”. Encontré éxito en cada una de las historias… ninguna tenía que ver con dinero. ¿Soy exitosa? No lo sé, pero lo que si siento es que si volviera a transitar mi camino lo haría del mismo modo. No podría vivir sin escribir, sin compartir lo que siento. Esto me hace feliz y dudo mucho que haciendo otra cosa pudiera sentirme tan plena como lo estoy el día de hoy. ¿Qué es el fracaso? Creo que es tenerlo todo sin haber disfrutado el camino. Sin haber aprendido. Es dejar ir y hacer lo que uno ama por culpa del dinero. Mi última mudanza cupo en 5 maletas. Libros, ropa, diplomas, fotos y muchos regalitos. Cada que alguien conoce mi casa le da risa –dicen que soy muy básica-. En este momento de mi vida sólo tengo lo que necesito: Una cama, una mesita, un abanico, ropa, una lap, un cuaderno, plumas y libros...muchos libros. No necesito más. ¿Qué tienes tú?