El jazz: ritmos múltiples, sensaciones únicas

Hace algunos días tuve la oportunidad de acudir a Cruzat Beer House para disfrutar de la música de “Pablo Basez Nuvo Cuarteto” intregado por Rodrigo Agudelo, Gonzalo Rodriguez Vicente y Luciano Casas quienes durante un recital de poco más de una hora interpretaron varias piezas musicales con ritmos múltiples apoyados por Nicolas Ronsin.

Estos talentosos músicos se destacan a nivel Internacional por haber compartido escenario con artistas de la talla de Ron Carter, Avishai Cohen y Frank Gambale. Actualmente se encuentran de gira en Ushuaia, Tierra del Fuego donde se presentarán en la sala Nini Marshall.

La más importante de la ciudad. Esta es la quinta vez que se encuentran en la apertura del “Festival del fin del mundo”, lugar en donde años anteriores tuvieron localidades agotadas.

Sin duda fue una experiencia maravillosa el poder escuchar en vivo su música, que nos envolvió y creó una atmósfera alrededor de quienes estabamos presentes, pues cabe señalar que estos virtuosos fueron ovacionados a principio de año cuando presentaron su material discográfico “Otros” en la X Edición del Festival Internacional de Jazz de Lebu, Chile - Conciertos & Master Classes, declarado de interés cultural por la Cancillería de La Nación Argentina.

Al terminar su actuación tuve la oportunidad de felicitarlos y platicar con ellos quienes me compartieron con emoción:“Somos felices por ser protagonistas de nuestra música y tiempo, ya que el jazz nos permite la libertad de expresarnos y de ser libres ya que estamos comprometidos con algo que va más allá de nuestra labor como instrumentistas, intérpretes o compositores. Somos parte de una sociedad y por tanto, nos comprometemos y asumimos nuestro rol dentro de ella.

La música, es política. Es por eso que tomamos nuestras canciones para manifestarnos, para poder desarrollar y exponer nuestro espíritu.Creemos en la música independiente siempre, con ese espíritu de libertad. Si esta música conlleva libertad de expresión, entiéndase como Jazz entonces”. Pero no sólo en la música se crea sino también en la vida real, es por eso que en el año 2000 Pablo Basez junto a colegas y amigos artistas fundaron la Escuela de Arte Valentín Alsina ubicada en Lanús, lugar en donde hasta la fecha se dedica en cada clase a transmitirles el amor por la música a cada uno de sus alumnos.

Ya lo dijo Raúl González Tuñón: “El jazz latiendo su sonido irregular, loco, sobre la tarima, es el corazón del tiempo”, así fue el recuerdo de esta noche en donde se fusionaron los sonidos para entregarnos otra perspectiva musical frente a un público maravillado por el talento de estos músicos argentinos que si alguna vez tiene oportunidad de ver en Buenos Aires, Argentina o en otro lugar del mundo no dude en comprar ese pase que lo lleve directo a ese lumbral de ritmos únicos y sensaciones dignos de admirar.