Cuando un sueño se guarda en “secreto” se convierte en una realidad única

“No tenemos que derrumbar nuestros sueños, hay que derribar las barreras que nos impiden cumplirlos” Aún recuerdo cuando mi sobrino Jair Bárcenas Rodríguez empezaba sus estudios en la Universidad Tecnológica de Altamira y platicamos acerca de la posibilidad de salir del país para a hacer sus pasantías aquí en Argentina.

Soñamos juntos y años después...está aquí en Buenos Aires. Dicen que hay que tener siempre un cómplice para realizar locuras y con buenas calificaciones nunca dudé que mi primo y su esposa lo dejaran venir.

Siempre he creído que uno debe de hacer sus planes, trabajar y luchar hasta conseguirlos… pero sin contarle a nadie acerca del objetivo para que no pierda fuerza. Y es que muchas personas (por suerte no todas) tienden a empequeñecer los sueños, a decirnos que es muy difícil, que no está dentro de nuestras posibilidades y que son imposibles.

Ahí es cuando recuerdo la frase de Thomas Alva Edison: “Los que dicen que es imposible no deberían molestar ni interrumpir a los que lo están haciendo”. Y en la vida real siempre nos vamos a encontrar con ese tipo de personas, esas de las que siempre prefiero huir.

Pero siguiendo con el tema de los cómplices para Jair lo fue su asesor: Francisco Olivares Uribe quien le sugirió que acudiera con la licenciada Maryselva López Meléndez, Coordinadora de Vinculación y gracias al apoyo de la universidad después de tres meses de realizar los trámites con Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken” se volvió realidad aquello que un joven una vez tuvo en mente.

El 14 de enero de este año yo estaba en Tampico presentando mi libro “Almas y Karmas” y le pedí a Jair que por favor le dijera a su papá que teníamos que hacer una reunión familiar: ahí les dimos la noticia. Dejó de ser un “secreto”. 

Tal como pensé mis primos le dieron todo el apoyo y se pusieron a ahorrar para que estuviera bien estos 4 meses de pasantías para graduarse como TSU en Mercadotecnia y regresar a México para iniciar la Ingeniería en Gestión Empresarial.

En la actualidad, se encuentra la posibilidad de poder tener una experiencia estudiantil de este tipo, si bien muchos creen que es difícil, no lo es y cuando tienes bien claro tu panorama mucho menos.

Con disciplina, constancia y esfuerzo todo se logra…hasta lo “imposible”. Sé que hay muchos jovencitos que tienen esta inquietud y es mi obligación contarles esta historia que demuestra el poder de los sueños.

El 29 de abril a las once de la mañana en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza vi llegar a mi sobrino con una gran sonrisa; él está viviendo conmigo ahora y cada mañana se va a aprender de los diferentes departamentos de este museo ubicado en La Boca… y estoy segura que esta experiencia la guardará para siempre.