La familia cosmopolita se expande cada día por Buenos Aires

Ayer estaba viviendo en microcentro y hoy en plena calle corrientes, la más importante a nivel cultural. Los giros de la vida son imponentes... no avisan.  Quizá eso sea precisamente lo que necesitamos: abrir las alas. Me gusta ser libre.

Hace tiempo aprendí a desapegarme de todo aquello que no me haga sentir plena. La felicidad es algo que debemos buscar constantemente. Hoy es un nuevo día. Me levanté frente a las nubes con la luz del sol justo en el noveno piso. Me encanta esta paz. Siempre quise vivir en un lugar con una hermosa vista.

La ciudad de la furia lo amerita; aquí en donde las oportunidades y las decisiones van de la mano. Mi equipaje es liviano a comparación de mi fe. Sé que todo puede ser  posible y que siempre debemos estar en donde trabajemos con pasión; aprendí que las amistades son lo más importante en la vida y no hay nada que pueda romper ese lazo.

En este país en donde la familia tiene nacionalidades diferentes, en donde debemos ir siempre más allá para ayudar… para sentirnos como en casa.

Mi semana estuvo repleta de calidez, de visitas de amigos de Chile, Venezuela, Brasil, Suiza, Uruguay, México, Colombia y Argentina. Gracias Juliana Silva Rodrigues, Julio Olano, Jean Claude Castro, Douglas Amaya, Gabriel Arturo F, Andreina Aldana, Thiago Ferreira, Yago Santos, Fagner Foox, Yolis Jiménez, Carlos León, Carlos Arom,  Enzo Paul, Alexander León,  René Andrés Marillanca, Leonel Canteli, Claudia Aguilar y Eddie Carrillo.

El camino es largo pero las amistades son para toda la vida. Gracias por contarme sus historias, proyectos, por sus risas, palabras, gastronomía y sobre todo…por dejar una huella en mi vida.

Si hoy pudiera describirme en una frase esta sería: “Te conviertes en aquello en lo que crees”: Soy una mezcla de banderas, una copa de ron venezolano, una arepa picosa, un caballito de pisco, una mujer agradecida con Dios y la vida, por todo lo que nunca me atreví a pensar y que aún así... está pasando.