El Subte de Buenos Aires: Pasajeros “Casi Listos” para sonreír en 3,2,1

Tomé la línea D a las 18:00 horas desde la estación Juramento un poco cansada del ajetreo diario de Buenos Aires, de pronto… la música se riega por los vagones hasta hacernos voltear a todos. ¿El motivo? Un dueto de músicos jovencitos  que andarán en sus “veintitantos” años… llegaron justo, llegaron en el momento indicado. Mi día había sido bonito, venía del Barrio Chino;  terminaba de comer sushi con mi amiga Juli Laiseca en un lugar maravilloso llamado “Nobiru” un barecito de tapeo japonés en Mendoza al 1627 en el Barrio de Belgrano…todavía para festejar mi cumpleaños.

Pero sigo con la historia que les estaba contando: “Casi listos” así se hacen llamar quienes viven con el corazón al ritmo del compás de su guitarra y su saxofón. Milena y Jerónimo caen bien al instante. Son del tipo de personas que regalan sonrisas y aún conservan ese poder de transmitir su alegría y amor por la música.  ¡Son impresionantes! Y estoy segura que no tienen idea de lo increíblemente buenos que son juntos… de lo bien que nos hizo su llegada a nuestra vida diaria.

El concierto duró apenas 5 estaciones en donde tocaron tangos, vals y retazos de canciones muy a su estilo desenfadado de ver la vida. Iniciaron pidiendo perdón por irrumpir nuestro aburrimiento, luego sin decir más nos demostraron que no hay porque tener cara de amargados cuando la mejor fórmula para la belleza no se encuentra en ningún quirófano…sino en el hecho de sacar nuestra mejor sonrisa.

No sé si ellos lo notaron (porque estaban en ese mundo a donde viajan los músicos cuando son apasionados) pero todos los pasajeros movían los pies al compás de sus melodías incluso algunos movían la cabeza y aplaudían. Esa atmosfera incluso me recordó aquella época de oro, ese encanto de transportarnos a un sitio tranquilo en “La ciudad de la furia” no lo tiene cualquiera…es un don.

A lo largo de mi carrera y de mi oportunidad al estar presente en grandes foros como el Teatro Colón me sorprendieron; tomar el subte se convirtió como en una especie de foro de talentos en donde ellos destacan y me hizo tener una buena idea: Un concierto privado para el escritor con la novela más larga de la historia Argentina…si, se los voy a llevar a Lai.

El timbre de las puertas que estaban por cerrarse me hicieron gritarles: “¿cómo puedo contactarlos”… ¡Busca por Facebook! Estamos como: Casi Listos…. y se fueron. La fusión de las cuerdas y los acordes del saxofón hicieron que me fuera más contenta a casa y la gorra que pasaron se llenó de billetitos incluyendo el mío y si es verdad están “Casi Listos” pero para triunfar.