Compartiendo historias con docentes de la Escuela “Juan José Millán”

Dormí sólo tres horas, estaba muy emocionada y toda la noche me quedé pensando en la dinámica que habría de tener al día siguiente. Llegué muy temprano hasta Helguera 3228 en Villa del Parque para dar una pequeña conferencia y un taller de escritura a los docentes de la Escuela Primaria No. 02 “Profr. Juan José Millán” en Argentina.

Días antes había recibido una llamada de la directora de este plantel educativo, Mónica Crosa quien me contactó gracias a mi amiga Romina Piazza. Dicen que nada es casualidad, todo es causalidad.

Un año  atrás  había presentado “Almas y Karmas” durante esta misma fecha en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires…era un día especial y no había mejor manera de festejarlo.  ¿Pero, qué se le puede enseñar a un docente? Nada, en realidad tuve la gran oportunidad de compartir con ellas mi amor por las letras.

Esa pasión que se siente al ver las cosas de otro modo, a sentir más allá. Eduardo Galeano decía: “Escribir era mi manera de golpear y abrazar. ¿Para qué escribe uno si no es para juntar pedazos?” Y durante esa mañana nos hermanamos en honor a las letras, a la vida, a los sentimientos, a los recuerdos, a los incidentes diarios que nadie más les echa un vistazo… ahí se encuentran las mejores historias.

Recopilamos recuerdos, analizamos hechos, leímos textos, hicimos ejercicios literarios entre mate, café, té, galletitas y sonrisas. Últimamente he ido de una escuela a otra a dar talleres y conferencias sin parar y esto me motiva al máximo. Hace poco vi una película que me recordó mucho lo que estoy intentando crear en mi vida.

El diálogo de los personajes era: “-Usted piensa que hay muchos creadores que estén locos? -¡Pues claro! Hay miles de escritores y de artistas…la mayoría no verán cumplidos sus sueños. ¡Hay que estar loco! El arte no es algo que uno elija hacer…es algo que te elige a ti” y creo que esto es cierto, dicen que esta vocación es muy difícil... puede ser, pero es tan gratificante que me haya elegido que vale totalmente la pena entregarle mi vida entera. Bendita sea la vida y gracias por seguir confiando en mis letras.