Ahora te toca a ti… ¿Cuáles son los sueños que concretarás hoy?

¿Alguna vez tuviste un sueño? Tenía 9 años cuando le dije a mi padre que algún día me iba a ir a vivir a Argentina,  sabía que mi primer libro se llamaría “La visión de una cucaracha”, que estudiaría periodismo y  trabajaría en un periódico. Recuerdo hasta la ropa con la que me veía en aquellos sueños de infancia. Creo que yo no he hecho nada, sólo cumplir los deseos de aquella niña que se quedaba en el salón durante cada recreo escribiendo. Soy pésima en todo lo que tenga que ver con matemáticas, y en su momento fue un dolor de cabeza; pero gracias a mi padre y mis maestros aprendí a pulir mis  fortalezas. Nunca se queden con la primera crítica. Hay muchos que esperan estar frente a ti para decirte que nunca podrás hacerlo, que es imposible. No les creas. El secreto para conseguir todo lo que uno anhela es no pensar en lo que hay en el medio sino en la meta. Cuando pienso en un proyecto no veo las dimensiones, sé que es algo importante pero nunca me cohíbe ir por eso que deseo, por más difícil que lo vea un tercero. Últimamente le hago caso a mi corazón, a lo que en verdad quiero hacer. ¿Qué proyecto tienes? No pierdas la oportunidad, sácate el miedo. El miedo no nos lleva a ningún lado. Nos hace quedarnos quietos. Siempre quise escribir un libro, que me leyeran, que no sólo mis amigos se interesaran en mis letras. Esa es una de las razones por las que emigre a este país, porque  uno necesita que no sólo las personas que nos quieren nos digan que hacemos algo bien. Los retos son parte de la vida y también el aprender. Uno no debe dejar de prepararse.  Cuando pisé Buenos Aires me di cuenta que tenía que dejar todo; así que empecé desde cero, no conocía a nadie. De a poquito me fui abriendo camino, seguí escribiendo a pesar de que todos me decían que era un error el haberme ido de México.  Creo que yo era la única que confiaba, la que estaba segura que me iba a ir bien y de que esta era mi oportunidad. No podía fallar porque no tenía opción, o lo intentaba y lo lograba o jamás iba a poder ser feliz y para mí escribir es eso… me hace querer seguir viviendo. Lo que más me costó trabajo no fue adaptarme al país, si no hacerle entender a todos que esta era mi decisión y que trataran de apoyarme, ellos sintieron más la lejanía. Siempre he sido muy libre, aún se preguntan qué hago aquí pero creo que las pequeñas cosas que he hecho son una respuesta. Ahora más que nunca estoy convencida de que todo ha valido la pena. Ahora te toca a ti…¿Qué vas a hacer?