Entre ciudadanos

El derecho de acceso a la información

La información es el insumo indispensable para la toma de decisiones. De la calidad y oportunidad con que el ciudadano pueda acceder al conocimiento de los datos o referentes que requiere para desarrollar diversas actividades, depende la seguridad y asertividad de las decisiones que tome.

El pasado mes de abril la Cámara de Diputados, en su calidad de cámara revisora, aprobó la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública -LGT- y en el mes de mayo fue promulgada por el presidente.

Es de reconocer que en la elaboración de este documento intervinieron por invitación de los senadores, como cámara de origen, tres representantes de agrupaciones de la sociedad civil preocupados por el tema, quienes junto con los asesores de los senadores durante tres meses trabajaron desde cero en la elaboración de este texto que ya es ley.

La LGT, crea el Sistema Nacional de Transparencia, y lo define como "el conjunto orgánico y articulado de miembros, procedimientos, instrumentos y políticas para favorecer la rendición de cuentas del Estado"; con esta ley se pretende abrir el acceso a la información local y federal desde su generación, combatiendo la nefasta y frecuente costumbre gubernamental de declarar como inexistente cualquier información que el ciudadano solicite, aun cuando deberían informar.

Desde luego que por sí misma la LGT no garantiza que las autoridades cumplan sus obligaciones, es necesaria la participación de la ciudadanía, que los ciudadanos se informen al tiempo que se creen, desarrollen y evalúen políticas públicas que favorezcan las sanas prácticas de transparencia y rendición de cuentas que la ley prevé, de manera que la población accione su derecho y las autoridades cumplan con su deber.

En el contexto de los trabajos de la referida comisión redactora de la LGT, quedó pendiente el delicado asunto de la protección de datos personales en posesión de las autoridades. Hasta hoy, en México solo contamos con regulación respecto a los datos en posesión de particulares, pero desde luego este asunto exige reflexión y análisis para la toma de decisiones prudentes, que seguramente motivarán la creación de una nueva ley.