Entre ciudadanos

El Presidente sí tiene quien le escriba

El título de esta colaboración no pretende tomar prestado el nombre de la famosa novela del recién fallecido Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez (1928-2014) "El coronel no tiene quien le escriba", donde el autor narra la desesperanza de un anciano militar que vive esperando una carta que le confirme en su derecho a la pensión por jubilación que nunca le llega.

En días pasados, se dieron a conocer dos textos que piden al presidente Peña Nieto dé respuesta a preguntas expresas y directas. Por un lado, el 28 de abril le escribió el laureado cineasta Alfonso Cuarón y, por otro, el día 30, los Obispos de México.

Ambos textos son puntuales al expresar su preocupación por las reformas constitucionales y leyes secundarias que el gobierno actual impulsa, en esa modalidad apresurada y no suficientemente dialogada como para en verdad apreciar en qué medida, cuándo, dónde y cómo ello beneficiará a los mexicanos. Sabemos que el gobierno ha dado respuesta rápida y ambigua al cineasta. En estos días, Cuarón le ha solicitado sostener tres debates abiertos sobre el asunto de la Reforma Energética, tan relevante para el presente y futuro de los mexicanos.

Las reformas son necesarias para adecuarnos al presente en la búsqueda de un futuro mejor. ¡Pero no nos engañemos! Si no se reforma la mente y el corazón, si no se reforma la conciencia que genere una auténtica escala de valores y nuestra capacidad de encuentro y fraternidad solidaria, no habrá reforma que nos ayude a superar las intolerables desigualdades e injusticias sociales que nos llevan a estar más atentos por la vida privada de los artistas, que por el sufrimiento de los migrantes arrojados de un tren por no tener para pagar a los extorsionadores; o a ver como estadística y nota periodística los secuestros, la trata de personas, la impune actividad del crimen organizado, las cuotas forzadas, la violencia y los cadáveres decapitados en fosas clandestinas.

Esa indiferencia cómplice en contra del valor de la vida humana, es la que hace que se festeje que miles de niños en gestación sean sacados del vientre de la madre para ser arrojados a un bote de basura.

Llama la atención la coincidencia de perspectiva en quienes se desempeñan en segmentos de actividades difícilmente convergentes. La sociedad mexicana empieza a despertar de una prolongada ausencia y distancia de los asuntos públicos; gobernar hoy exige actitud de apertura real y diálogo permanente. Mover a México, no necesariamente es sinónimo de mejorar a México y precisamente para eso se gobierna.