Entre ciudadanos

Premio Nobel de la Paz, exigencia de justicia

Dentro del minucioso ceremonial descrito en el testamento de Alfred Nobel, se encuentra la instrucción exacta de que al menos sean cinco los premios que bajo su patrocinio se entreguen cada año, a saber: el premio de Química, Física, Literatura, Medicina y de la Paz. Como se sabe, la intención de esta distinción es reconocer el trabajo sobresaliente de quienes han realizado aportes significativos en sus diferentes áreas.

A lo largo de los años, quizás la mayor polémica en relación con los criterios de selección y elección de los candidatos a recibir los premios, se ha centrado en el de la paz; con frecuencia se ha cuestionado la parcialidad de los electores y la insuficiencia de méritos de los elegidos para tan honrosa distinción.

Tal como ha dado cuenta la propia Organización del Premio Nobel, para este año de 2016 se ha designado al Presidente de Colombia Juan Manuel Santos Calderón, por sus consistentes esfuerzos, a lo largo de dos periodos de gobierno, para terminar con la guerra de más de 50 años en su natal Colombia.

Según se ha mostrado en el resultado de la consulta nacional a que el propio presidente Santos convocó unas semanas atrás, la noticia de esta distinción no ha tenido la acogida y aceptación que se esperaba entre los propios colombianos que se encuentran divididos. Al parecer, los colombianos no están dispuestos a suscribir un acuerdo de paz con el que se pretenda olvidar las enormes heridas que existen en la población lastimada por las acciones violentas de 50 años de guerrilla. Las arengas y reflexiones en torno de la necesidad de mirar al futuro desde una perspectiva de reconciliación, olvido y perdón para unir a los colombianos estrechando lazos de fraternidad, no han alcanzado suficientes, ni convincentes razones para mover la voluntad de los millones de colombianos que se niegan a dejar atrás la historia de dolor y violencia que los ha marcado por más de medio siglo.

Tal como se advierte, la entrega del Premio Nobel de la Paz 2016 al Presidente de Colombia Juan Manuel Santos Calderón, no estará exenta, una vez más, de las dudas y críticas que a lo largo de los años han acompañado a quienes le han precedido en esa distinción, y es que la paz, como anhelo de la humanidad y de la vida en sociedad, pasa por el camino de la justicia que se concreta en el reparto de bienes y de sanciones según corresponda en derecho, de manera que la verdad es condición de la justicia, y la justicia condición de la paz.