Entre ciudadanos

Partidos políticos, el inicio del fin

Tal como hemos visto, al altísimo costo de sacrificar la real evaluación y regularización de los maestros, tuvo lugar la jornada electoral del temido domingo 7 sin mayores desmanes y contratiempos. En contienda estuvieron las gubernaturas de 9 estados y miles de posiciones de los poderes legislativos y ejecutivos locales, además de otras del poder legislativo federal.

Desde luego, como en toda contienda electoral, la lectura de lo ocurrido en cada uno de los 9 estados, donde la elección alcanzó el nivel de la gubernatura admite múltiples reflexiones. Así se da el caso de estados donde la evolución de la democracia no ha alcanzado la alternancia, al tiempo que existen otros que, como estamos viendo en Nuevo León, los ciudadanos cansados de la decepción producida por el inaceptable desempeño de los políticos tradicionales y sus partidos, han optado por la aventura y la esperanza de un candidato independiente, el bronco, Jaime Rodríguez Calderón.

Desde la perspectiva de la renovación de la Cámara de Diputados, es indispensable que esos políticos recién electos, en el tiempo de su legislatura, que es de 3 años, en verdad reflexionen sobre la alta responsabilidad que tienen de honrar el voto que los distingue con esos cargos, y se comporten y decidan con responsabilidad social y ética personal, porque también para ellos es aplicable la reflexión del bronco la raza paga, la raza manda.

México necesita que las comisiones legislativas se integren atendiendo al mejor interés del pueblo y no al reparto del poder como si se tratara de un botín en manos de pillos una vez consumado el atraco. Por ejemplo, que sea evaluado con seriedad el asunto del salario mínimo, es inadmisible la situación de pobreza en que viven al menos la mitad de nuestros compatriotas. Los legisladores y los gobernadores electos deben proponerse objetivos realistas de superación de este grave cáncer nacional.

Los nuevos representantes recién electos para los diferentes cargos a que convocó este exitoso y costosísimo proceso electoral, tienen en sus manos y en sus conciencias, la posibilidad de escribir para este país una historia distinta.

El triunfo de un candidato independiente a gobernador debe sugerir que la estructura de partidos políticos, como representantes de los intereses de los ciudadanos exige honradez y coherencia. La ciudadanía, al menos en un caso, ha mostrado que puede votar distinto, la raza paga, la raza manda.