Entre ciudadanos

Napolitano, la política como servicio

La noticia de la dimisión de Giorgio Napolitano como Presidente de la República Italiana ha sido motivo de extensos comentarios en toda Europa. Napolitano se retira de la presidencia por motivos de edad, pocos meses antes de cumplir 90 años de vida, siendo presidente los últimos nueve, se trata del mandatario más longevo y lúcido que ha tenido Italia.

Su recia y discreta personalidad ha marcado para bien la historia política contemporánea; por aclamación del Congreso extendió por dos años más su periodo presidencial, que es de siete. Justamente ahora que está cumpliendo nueve al frente del gobierno decidió retirarse.

Así, en una solemne ceremonia en el Palacio Presidencial fue despedido con los más altos honores civiles y militares, en medio de una aclamación nacional y expresión de gratitud por su excepcional trabajo durante nueve años.

En su mensaje de despedida afirmó que siempre entendió la política como servicio y que no ha hecho más que eso, servir a su pueblo y a su patria con todas sus fuerzas y con todos sus talentos.

La formación universitaria de Giorgio Napolitano es en el área de Derecho y jurisprudencia y desde los años de vida universitaria se afilió al Partido Comunista Italiano. Es autor de una extensa obra de Filosofía política; él mismo declara que con el paso de los años su pensamiento fue migrando a posiciones de centro, sus miles de seguidores reconocen en él a un pensador, que además ha sido político activo, ocupado y preocupado por contribuir al bien común.

En 1953 fue electo para el Parlamento, iniciando una extraordinaria carrera política, ocupando diversos puestos hasta llegar en 2006 a ser el primer excomunista electo Presidente de Italia.

Son famosos sus discursos a favor de las grandes reformas sociales y de la autonomía judicial; Italia reconoce en él a un gobernante que supo conducir a su país en medio de una grave crisis financiera y de corrupción política.

Con sus decisiones prudentes, defendió a las instituciones de los escándalos y del populismo y llamó a los italianos a conocer y respetar el Derecho y las reglas de la convivencia social.

El legado de Napolitano consiste en sus obras políticas y de buen gobierno y en el ejemplo de su vida, tal como corresponde a un gobernante íntegro que entendió la política como servicio.