Entre ciudadanos

¿Nacionalismo o liberalismo?

Con lujo de día feriado y puente de fin de semana largo, como es tradición, recordamos el 18 de marzo como "Día de la expropiación petrolera".

Esa gesta audaz y visionaria, encabezada por el presidente general Lázaro Cárdenas del Río en marzo de 1938, le concedió un reconocimiento especial en nuestra historia, al ubicarlo como un patriota que supo unir al pueblo en torno de una causa común.

Se sabía líder y su fama no lo mareó, ni ensoberbeció, mantuvo los pies en la tierra y las manos en el arado, junto a los campesinos; con esos gestos, supo ganarse al pueblo que gustoso le entregó sus pertenencias valiosas para pagar la deuda contraída con los explotadores extranjeros y recuperar para México las riquezas petroleras del subsuelo.

Por así decir, Cárdenas supo crear, en torno suyo, un mito y la expropiación petrolera dio entidad a esa leyenda; el pueblo le entregó su confianza y él ganó para ese pueblo el bien y la riqueza de la máxima industria de este país.

Hoy, nos encontramos a 76 años de aquellas acciones reivindicatorias protagonizadas por uno de los grandes hombres de nuestra historia patria, pero con la diferencia de que está en curso la Reforma Energética, ésa que prevé la apertura de la industria petrolera y eléctrica a los capitales nacionales y extranjeros.

Como país estamos ante una paradoja que supera con mucho la simple toma de conciencia sobre la falta de materia para celebrar, no se trata de la frivolidad del servidor público que no previó los impactos en el calendario cívico ante las grandes reformas constitucionales que se impulsaron y concretaron el año pasado.

Tomar decisiones y cambiar el rumbo del país, de suyo no tiene porqué ser negativo, todo lo contrario, es una responsabilidad inherente al ejercicio del poder y del gobierno.

El modo de hacerlo, informando y uniendo al pueblo le mereció al presidente Cárdenas un lugar destacado en la historia nacional. Hoy, ante estos cambios constitucionales, se perfila la oportunidad de dar mayor divulgación a nuevas reglas de la explotación del petróleo y electricidad, haciendo llegar a la ciudanía mensajes claros y ciertos respecto de que ahora sí, en este episodio de la historia nacional que está próximo a iniciar, la corrupción será sancionada y erradicada para que la riqueza nacional beneficie a todos los mexicanos.