Voces Ibero

Tecnología Vs. contacto visual y corporal

En el mundo globalizado de nuestros tiempos, el contacto visual y el corporal han ido en descenso en personas de todas las edades;hombres de negocios, amas de casa, adolescentes, niños, etcétera.  Podemos ver que el contacto cibernético es eminente y, por las expresiones de quienes leen su tablet, mini ordenador o celular, se hace evidente; las muecas y gestos de júbilo o enojo ante lo que leen, ven o escuchan. En estos tiempos es más importante tener un dispositivo y, especialmente, el de más reciente tecnología. Las relaciones de amistad, amorosas, y las posibles contrataciones labores se visualizan a través de la tecnología; basta con dar un clic para que otras personas acepten lo que escribes.Este auge cibernético ha favorecido realizar entrevistas a distancia y evitar largos traslados. En las relaciones de amistad, amorosas o de creación de grupos, se convierte en adicción estar al pendiente de otros,alertas siempre al sonido del dispositivo y de encontrar nuevos mensajes. Se hace muy evidente, pues cualquier distracción de quien lee o escucha se acentúa en una clase, en una reunión laboral o de otra índole. Sin embargo, la ola cibernética o virtual crea la incapacidad de entablar una conversación cara-cara, de dirigir una mirada hacia la otra persona, y dificulta tener contacto corporal, una palmada, un abrazo o estrechar una mano de solidaridad o empatía.  El tener contacto visual y corporal con otras personas -a mi juicio- nos hace ser, sentir emociones, es un acto de humanidad.En el plano educativo, la tecnología ha tenido grandes logros, beneficiando algunos aprendizajes; sin embargo, considero que los alumnos abusan de sus dispositivos móviles en clase y distraen a quien está frente a grupo y a sus compañeros. La tecnología es realmente asombrosa pero pienso que obstaculiza y paraliza a las personas y, en especial, a los alumnos en su reflexión, meditación,criticidad, capacidad de “darse” al otro, de interesarse por las necesidades, problemáticas y realidades sociales que aquejan a nuestra sociedad, como son los niños y ancianos en extrema vulnerabilidad y los migrantes. Considero que estamos dejando de lado nuestra esencia como humanidad. 


luzmaria.lopez@iberotorreon.edu.mx