Taller Sie7e

El rey Pedro de Brasil

Los entusiastas aficionados a la Copa Mundial efectuada en Brasil, se hubieran sorprendido agradablemente al visitar Petrópolis, residencia veraniega de los monarcas de Brasil a sólo una hora de distancia de Río de Janeiro, en las montañas.   

Es muy común para los latinoamericanos el desconocer la historia de nuestros países hermanos de origen ibérico. La causa fue la actitud de España de no permitir la comunicación ni el comercio entre sus diversas colonias, y se sorprende uno al ver la gran similitud histórica y cultural entre nosotros.

Se debe recordar asimismo, que Portugal y España estuvieron unidos durante 60 años en tiempos de Felipe II.   

Juan VI de Portugal y Carlota de Borbón, huyendo de las guerras napoleónicas, se trasladaron de su reino en  Portugal a su colonia, Brasil, en 1809, donde radicaron por 13 años. Su hijo Pedro contaba al llegar tan sólo nueve años, y al regreso del rey a Portugal, permaneció en Brasil como regente.

Se asoció a los nacionalistas, y su grito de “independencia o muerte” tuvo eco entre los brasileños, quienes lo coronaron en 1822 como el emperador  Pedro I de Brasil. Pero como sucede a casi todos los que obtienen el poder absoluto, pronto olvidó sus ideales y se volvió dictatorial. A la muerte de su padre, decidió sucederle en el trono portugués como Pedro IV, por lo que su aparente indecisión entre Brasil y Portugal dañó su popularidad, de por sí ya maltrecha.  

Pedro I abdicó entonces al trono a favor de su hijo Pedro, de seis años, en abril de 1831, y regresó a Portugal para poner en el trono a su hija María. Murió en 1834, a la edad de 35 años, en su país natal.   

Pedro II (1825-1891), reinó de 1831 a 1889. Este rey, en cambio, fue apodado El Magnánimo, transformó a un país casi desintegrado en una potencia emergente. Promovió la abolición de la esclavitud africana en Brasil, que en su tiempo ya formaba el 30% de la población, y patrocinó la ciencia y la cultura. Como sus dos hijos varones fallecieron en la niñez, no deseaba que su hija Isabel reinara, por no considerarlo adecuado a las circunstancias de su país. A pesar de ser tan popular, un grupo de militares optaron por una república y un dictador, por lo que el rey se retiró de la vida pública. Abdicó y murió dos años después en Francia. A su muerte siguió en Brasil un período de gobierno débil y dictatorial.    

Petrópolis es una hermosa ciudad tipo europeo-tirolés situada en las montañas, con un clima especialmente agradable. En el ascenso desde la costa se observan bellísimos panoramas, y allí se pueden visitar hermosas construcciones, como el antiguo Palacio Real, hoy museo, el Palacio de Cristal y otras antiguas edificaciones de la nobleza brasileña anterior.    

Sin duda, un bellísimo país, pleno de belleza e historia.