Taller Sie7e

Las lenguas de españa

De paseo en la vieja España, teniendo como anfitriona a la gentil Nieves Menéndez, visitamos en Asturias el bellísimo pueblo de pescadores de Cudillero, situado en un cantil frente al mar. Allí traté de entablar conversación con una anciana mujer pescadora, sin entenderle mucho lo que me decía. Hablaba de unas •”folias” (hojas), hasta que Nieves me explicó que hablaba Bable. No tenía noticia de esa lengua, que no apareció nunca en mi Gramática escolar.

    Claro que casi todas las lenguas de España antiguas provienen de su mezcla con el latín, el griego, el árabe, y dialectos locales. Pero decimos que hablamos el ”español”, cuando en realidad hablamos el castellano, lengua originaria de Castilla, cuyo reino, junto con el de León, triunfaron sobre los moros y unificaron la península. Las demás lenguas se siguen hablando en España, aunque no sean las oficiales.

   Es interesante conocer un poco las otras lenguas habladas en España, ya que, muchos de los conquistadores de México provenían de diversas regiones y por lo tanto, introdujeron sus modismos en nuestro idioma, los que alguna vez escuchamos entre nuestros campesinos. Los primeros que arribaron fueron originarios de Extremadura y Andalucía, donde por suerte, no se hablaba con el odioso “ceceo” que se practica en otros lugares.

   En Asturias, único reino que no fue conquistado por los musulmanes, gracias a la batalla de Covadonga, se encuentran muchas cosas interesantes, y su comida es deliciosa. Una de las más famosas es la Fabada Asturiana, que se cocina con las “fabes” (habas o frijoles blancos),jamón, morcilla  y otros ingredientes.

   En un raro libro de recetas he hallado la de la Fabada, escrita tanto en español como en bable. Aquí la reproduzco por si les interesa:

   “Pónse a mueyu les fabes n’auga frío, pónense tamién a mueyu’l llacón y el tocín n’agua templao unes doce hores. Nuna pota ponse’l llacón, el tocín, les morcielles, los chorizos.  Enriba asitiénse les fabes, cúbrese con agua frío y ponse al fueu. Cuando entame a ferver esplúmase bien. Déxense cocer sele un poco desatapaes.

   Hai que facer por que les fabes tean siempre tapaes con agua pa que nun suelten el pelleyu. De xemes en cuando hai que “pasmales” o “asustales” amestando agua frío en cantidaes pequeñes. Tienen que cocer muy adulces y hai que les mover solmenando la cazuela, curiando que nun ruempan les fabes.  Añídese l’azafrán a medio cocer. Si al acabar el caldu quedara mui ralo, pueden pasase delles fabes pel pasador y améstese. Déxense reposar una media hora enantes de sirviles.”

   Espero que la traducción de esta receta tan sabrosa no sea tan difícil que haga que “suelten el pelleyu enantes de sirviles” los aprendices de cocineros.