Taller Sie7e

“El Tampico de 1921”

Cayó en mis manos el diario ”El Mundo Ilustrado” (Cfr. Num. 7, Tomo II, 8 agosto 1921), que nos permite asomarnos a la época del final del auge petrolero tampiqueño, Los comparto aquí, por su minuciosa crónica y con su gran paralelismo con el momento actual.

    Uno de los artículos se titula: “La leyenda de oro de Tampico se desvanece”, y el anónimo autor comenta: “la impericia o sabotaje que provocaron los incendios y la invasión de agua salada en los pozos ha tenido como consecuencia que las compañías extranjeras se alejaran hacia Venezuela, más rica en petróleo y tal vez con más facilidades extractivas”.  Comenta también que todavía el año anterior (1920), “las fabulosas riquezas de este suelo copioso de aceite mineral tenían la seducción de un cuento de hadas, de una historia maravillosa de tesoros ocultos brindándose a los audaces y a los fuertes. Las transacciones comerciales más inconcebibles, las inversiones más atrevidas y los placeres más costosos, atraían hacia Tampico una corriente de hombres de empresa, de comerciantes temerarios, de flores de placer y de presidio… Pero ahora hemos empezado a ver que las caravanas de hombres que venían plenos de ilusión, son arrojados de los campos y las refinerías, lanzados otra vez a la miseria hacia su terruño, a donde regresarán doblados por el desaliento…. Del Wall Street que urde las telarañas de sus jugadas de bolsa nos llegan los siniestros augurios de la baja incontenible de los valores petroleros mexicanos”.

   Agrega que, de quince barcos diarios, sólo se cargaban ya dos o tres, que había quedado suspendida la construcción de oleoductos, la fabricación de tanques, la perforación de pozos, y todas las obras “que hacían de cada campamento un panal y de cada refinería un poblado delicioso”. Que nada quedaba sino “el recuerdo de la grandeza pasada, las líneas huecas de los oleoductos, las torres esqueléticas de los pozos, y el humo negro y fétido de las refinerías, trabajando solamente lo indispensable para mantener la industria, con grandes restricciones, rescoldo bajo las cenizas de la inactividad que amenaza con sembrar la miseria en toda esta región”. Critica además al gobierno por los nuevos impuestos, y describe “este mar negro de bancarrota y desesperación”.

Lo maravilloso de la historia es que nos permite recordar los errores pasados, a fin de no volver a cometerlos. Y usted, lector, ¿qué opina?