Taller Sie7e

Piensa, ¡oh patria querida!


Una noticia falsa de Internet distribuída por elDeforma.com, sobre la pérdida de nuestro glorioso Himno Nacional, nos inclina a conocer más sobre el mismo  y reforzar nuestros sentimientos patrios. Nuestro Himno hace caso omiso a las divisiones y conflictos y anima a la unidad nacional. Ha sido descrito como uno de los símbolos de la identidad mexicana, y no en balde se les pide cantarlo a los migrantes que cruzan nuestro país, a fin de mostrar su carácter de extranjeros.   

En 2005, el artículo 39 de la ley de símbolos nacionales permitió su traducción a ciertas lenguas indígenas: chinanteco, otomí, mixteco, maya, náhuatl, y huasteco, y aún al bajo alemán de los menonitas (plautdietsch).    Como ya sabemos, el compositor de su letra fue el potosino Francisco González Bocanetra, y el de su música el español catalán Jaime Nunó Roca, quienes ganaron el concurso publicado por Antonio López de Santa Anna. El 15 de septiembre de 1854, en el Teatro Nacional se presentó el himno por vez primera, dirigida la orquesta por Giovanni Bottesini, y cantado por Claudia Florenti.     En 1943, el presidente Ávila Camacho ordenó se cantaran únicamente el coro y las estrofas I, V, VI y la X, aunque actualmente se cantan tan sólo el coro, la I y la X.

La razón de ello es que la estrofa IV está dedicada a Santa Anna: “Del guerrero inmortal de Zempoala te defiende la espada terrible, y sostiene su brazo invencible tu sagrado pendón tricolor”. La VII está a su vez, dedicada a Iturbide: “Si a la lid contra hueste enemiga nos convoca la trompa guerrera, de Iturbide la sacra bandera, ¡mexicanos! valientes seguid.” Como se sabe, los dos héroes patrios fueron posteriormente declarados traidores. 

La leyenda popular menciona que a don Jaime Nunó no se le pagó el premio ofrecido, por lo que este señor, junto con dos estadounidenses, Harry Hennenton y Phil Hill registraron la música en la empresa BMI, con la Edward B. Marks Music Co., como editores de la música. No obstante, bajo la ley de derechos de autor mexicana, el artículo 155 expone que el gobierno tiene los derechos morales (no el de autor) de los símbolos nacionales, que incluye el himno, los escudos de armas y la bandera nacional. Por tanto, nuestro himno está a salvo. 

Actualmente compramos banderitas mexicanas y virgencitas de Guadalupe hechas en China, ignoramos por qué. ¡Tal vez a la Virgen se le olvidó traer consigo el comprobante de derechos de autor!Piensa ¡oh Patria querida! que los mexicanos estamos dispuestos a pelear por nuestros símbolos, y siempre, por México.