Vida Cotidiana

Otra vez la tenencia

Mientras que en Coahuila todavía muchos vehículos pagan tenencia, en Durango los propietarios de automóviles están libres de ese impuesto, pero quizá no por mucho tiempo. Los gobiernos están pensando muy en serio volver a cobrar la tenencia vehicular, además de buscar una modernización catastral, así como el tener una mayor eficiencia recaudatoria, ya que el dinero con el que cuentan, simplemente no les alcanza para realizar obras, así como tampoco para pagar sus deudas. Saben en los gobiernos estatales que la medida en su momento, fue populista, que el exPresidente Felipe Calderón, tomó esa bandera de campaña y le funcionó. Los ciudadanos están contentos con esa medida, ya que es mucho el dinero que se deja de pagar anualmente y algunos, pueden comprar vehículos nuevos, sin aquel temor a tener que desembolsar los miles de pesos para contar con placas, ya que el pago de la tenencia era obligatorio. Ahora buscarán instrumentar estos pagos dentro de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y Municipios, lo cual ya fue considerado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, por lo que es muy factible que este impuesto, tenga que volver a pagarse. Ya se dijo que en tanto se implementa la nueva ley y sale el reglamento, los estados, así como los municipios, ya deben de prepararse para llevar a cabo su instrumentación, ya que van a estar obligados a tener un proceso integral y completo de planeación financiera. En palabras claras, se busca no subsidiar el impuesto de la tenencia, ya que de esa manera se pueden aumentar los ingresos de cada entidad con una mejor recaudación. No cabe duda que de darse este impuesto, será un duro golpe a los bolsillos de los mexicanos, ya que cuando apenas empezaban a respirar, les dicen que puede aplicarse de nuevo, por lo que en lugar de ser subsidiada la tenencia, ahora habrá que pagarla. No cabe duda que los problemas económicos de los gobiernos estatales, quieren que el ciudadano los resuelva y lo más triste, que sean los mexicanos los que paguen los platos rotos, ya sea por medio del impuesto a la tenencia, así como por el catastro en el municipio y mediante diferentes medidas recaudatorias. Todo indica que la cosa va en serio y la decisión parece que se encuentra en manos de los diputados federales.


walter.juarez@milenio.com