Vida Cotidiana

A ver si ahora

En últimas fechas las autoridades tanto municipales como estatales, tanto de Durango como de Coahuila, han comentado en forma constante sobre la baja que según desde su perspectiva, desde sus estadísticas, ha tenido la inseguridad en la región lagunera. Dicen hasta el cansancio que la violencia ha bajado a su mínima expresión, hablando de hechos en los que las armas de fuego cobraban muchas vidas, hechos en los cuales los enfrentamientos eran una constante, pero muy poco comentan sobre el alto índice de robos a casas, de robos de vehículos que se encuentran estacionados. Tampoco mencionan sobre los conductores que son bajados de sus autos en forma violenta para ser despojados de los mismos o de los asaltos a misceláneas, papelerías, tiendas de conveniencia o farmacias.En pocas palabras, pareciera que lo que menos desean es confrontarse con los ciudadanos o con las cámaras empresariales y por eso no hablan de los delitos del fuero común. Los laguneros todavía perciben ese olor a delitos del fuero común, ese tufo a que poco o nada hacen las corporaciones policiacas por evitar los robos, atracos, asaltos o como se le quiera llamar, pero que se presentan un día sí y otro también. En Torreón, se conformó un grupo de reacción, un grupo élite de policías para combatir los delitos de alto impacto, son una especie de “GATES” pero municipales, quienes ya entraron en operaciones y los cuales se encuentran dotados de patrullas equipadas, así como armamento para realizar su labor contra grupos delictivos. Con ello, Miguel Riquelme, alcalde de Torreón, espera que ahora sí los policías municipales, los también llamados policías preventivos, se dediquen a realizar su labor de prevención, de vigilar todo el municipio e inhibir a los delincuentes del fuero común a asaltar cualquier negocio.El sector empresarial ha comentado que su percepción es que los asaltos continúan a la alza, que los robos de vehículos van en aumento, pese a que las autoridades digan lo contrario. En estos momentos se pueden observar las unidades policiacas recorrer el bulevar Independencia, el Paseo de la Rosita, el bulevar Revolución, la calzada Diagonal Reforma, para evitar que los restaurantes sean asaltados, ya que saben que los dueños de los mismos, ponen el grito en el cielo si algo les llega a suceder.Hay que esperar si los nuevos “SWATs” torreonenses, darán resultados. 


walter.juarez@milenio.com