Vida Cotidiana

Unos se van y otros…

Se espera que en las próximas elecciones, ya no existan esas coaliciones entre los partidos grandes y los pequeños, que se acaben tantas prerrogativas para los organismos políticos que nada más se la pasan sangrando al país y si quieren contender, que lo hagan por su cuenta, para ver cómo no sobreviven.Pero si los partidos pequeños ya no habrán de realizar esas uniones, entonces entrarán al quite los llamados candidatos independientes, muchos de los cuales habrán de ser personajes emanados de otros partidos, los cuales se inscribirán con todas las de la ley y con ello lo único que lograrán, es ser un distractor para los electores.No cabe duda que en la guerra y el amor todo se vale, por lo que estos candidatos independientes ya autorizados, son los que vendrán a ponerle sabor al caldo, son los que habrán de funcionar como comparsas, los que habrán de denostar a unos y hablar bien de los otros.Claro, si por ahí llega un candidato independiente, llámese campesino, empresario, torero o lo que sea y tiene un proyecto definido, que beneficie a los coahuilenses, entonces a ese sí la ciudadanía lo apoyará, por lo que se convertirá en un peligro para los adversarios políticos más fuertes en el estado, los priistas y panistas.La gente del PRI y del PAN sabe que de pronto aparecen en la política garbanzos de a libra, personas que son respaldadas por sus actuaciones, que su trayectoria los avala, los deja bien parados y además, tienen algo en su forma de hablar, de actuar, de trabajar, que puede llegar a convencer a cualquiera, hasta lograr su objetivo.En estos momentos, los partidos chicos o llamados “morralla”, están viviendo quizá sus últimos años, ya que con la nueva ley electoral, difícilmente volverán a ser tomados en cuenta, por lo que ante la falta de militantes, no podrán llevar votos a las urnas y por ende no alcanzarán el porcentaje que les pide el Instituto Nacional Electoral.Los que difícilmente se quedarían sin seguir en estos menesteres, porque así es su forma de vivir, son los dirigentes de esos partidos pequeños, quienes habrán de empezar a cobrar favores, con la finalidad de que otros organismos políticos los recluten.El tiempo está contado para los partidos chicos pero no cabe duda que los candidatos independientes vendrán a suplirlos. 


walter.juarez@milenio.com