Vida Cotidiana

‘Ya les valió’

Todo indica que al cierre de la actual administración municipal, a varios funcionarios prácticamente “ya les valió” y están aprovechando el momento, algunos para “acarrear agua para sus molinos” y otros para dejar pasar el tiempo, para que a partir del 1 de enero de 2014 tomen unas “merecidas vacaciones”.
En lo que a cuestión de vialidad se refiere, los “cumplidos” servidores se están sirviendo con la cuchara grande, no sea que la administración que entra los vaya a limitar en sus funciones, por lo que con singular alegría han estado “encajándole el diente” a los automovilistas para pasar una feliz navidad y no sufrir la cuesta de enero.
El personal encargado de los semáforos en la ciudad, ya tiene tres semanas que parece que dejó de laborar, ya que muchos de estos aparatos simplemente no funcionan, tienen las luces fundidas o como en Diagonal Reforma y Juambelz, en donde quitaron el semáforo y es fecha en que no lo colocan.
Por otro lado, un grupo de notarios de Torreón se quejan amargamente del trato que reciben en Catastro, en donde renunció el anterior director Roberto Flores y en su lugar fue colocado Miguel Ángel Castañeda, el cual está haciendo su agosto en pleno mes de diciembre, además que este personaje se ha dedicado a retrasar el trabajo en esa dependencia, sin importarle afectar a terceros.
En Simas, el que sigue sufriendo es el contralor Xavier Herrera, quien sabe que tiene que trabajar mucho para cambiar los números negativos en positivos, pero más allá de que las cuentas que le está dejando la actual administración no cuadran, tendrá que exigirle a los empleados que hagan su labor.
Al que parece que también “ya le valió” es al tesorero municipal Pablo Chávez Rossique, quien luego de ser suspendido por cinco días sin goce de sueldo, decidió aplazarles el pago de sus aguinaldos y sus quincenas a los trabajadores sindicalizados y de confianza, y por si fuera poco, todavía culpó a una institución bancaria de que el problema fue de ésta.
Así está cerrando la actual administración, en donde parece que en estos últimos días cada quien trabaja para su santo. Ahora, le tocará al alcalde entrante volver a meter orden en todas las dependencias, lo cual no será nada fácil.


walter.juarez@milenio.com