Vida Cotidiana

Ya respeten

Pasó la administración de José Angel Pérez, después la de Eduardo Olmos Castro y la de Miguel Riquelme lleva 16 días y la verdad, nada cambia en torno al reglamento de Vialidad, el cual sigue sin que los oficiales de Tránsito lo hagan respetar. El exceso de velocidad por bulevares, avenidas, calzadas y hasta en calles, es algo que se observa todos los días, pero también vemos que muchos automovilistas continúan poniendo en peligro sus vidas y la de terceros, al hablar por teléfono celular mientras manejan. En cualquier esquina semaforizada, en donde existen las ahora rayas blancas para el paso de peatones, siguen sin ser respetadas ni por las mismas patrullas de Tránsito o de Seguridad Pública, mucho menos por los conductores de vehículos particulares. En Torreón, todo indica que cualquiera puede traer carro sin placas, con láminas de alguna organización de esas que representan a los automóviles  de procedencia extranjera, con los vidrios polarizados o con las placas anteriores, ya que las autoridades encargadas de aplicar el reglamento, parecen más preocupadas en sacar el “gasto diario” para llevar a la casa, que en evitar que por algún conductor irresponsable, se suscite un accidente. Ya es tiempo que los regidores, esos que se encargan de revisar los reglamentos, exijan al nuevo director de Tránsito y Vialidad, Guillermo Flores, que lo haga respetar, que les pida a sus agentes que cumplan con su labor y que se dejen de andar tirando “mordidas” a diestra y siniestra en cualquier punto de la ciudad. En nuestro circular diario por algunas arterias de la ciudad, podemos ver que todavía hay conductores que no utilizan el cinturón de seguridad, que manejan a altas velocidades y lo hacen con el celular pegado a la oreja, por lo que en cualquier momento pueden ocasionar un accidente. Ya es tiempo de que alguien haga algo, que no pasen otros cuatro años y nadie haga respetar el reglamento. No cabe duda que hace falta una buena campaña, como la que se llevó a cabo con la obligación de traer los cinturones de seguridad puestos. Pero como el buen juez por su casa empieza, las mismas autoridades deben de respetar y hacer respetar el reglamento, en beneficio de todos. Ojalá, que nosotros como ciudadanos, también pusiéramos nuestro granito de arena.


walter.juarez@milenio.com