Vida Cotidiana

Lo reconoce

Ayer comenté en este mismo espacio que el municipio de Torreón está convertido en un verdadero cochinero, en un muladar, en donde la basura, los grafitis, la falta de pavimentación y baches por todos lados, son el pan de cada día.
El presidente municipal Miguel Riquelme Solís reconoció que la imagen que todos observamos de la ciudad es peor de lo que se imaginaba y todo era cuestión de que visitara sectores habitacionales, que platicara con los ciudadanos, para darse cuenta de que las quejas en contra de su antecesor son reales, de que durante la administración pasada no se trabajó y por lo cual ahora él, será quien tendrá que sacar al municipio de ese enorme basurero en que se encuentra.
El alcalde debe saber que en la anterior administración hubo directores que solamente se la pasaron cobrando, que nunca se pusieron el overol para trabajar y dejaron transcurrir los cuatro años de gestión, sin mover un solo dedo en beneficio de la población. Es por ello que de aquí en adelante, tendrá que tener bien vigilados a los funcionarios municipales de todos los niveles, ya que no se puede dar el lujo de fallarles a los ciudadanos.
Es increíble todo lo que se dejó de hacer en materia de servicios públicos, el olvido que se hizo de diferentes colonias, muchas de las cuales es fecha en que todavía no les reparan el alumbrado público, además, no son vigiladas por los elementos policiacos, quienes simplemente se olvidaron de que existían.
El actual presidente municipal, tendrá que trabajar a marchas forzadas, para cumplir sus compromisos en los primeros 100 días de gestión, ya que son muchos los problemas que tiene que solucionar, mucho el dinero que tiene que invertir y la verdad que tendrá que buscar recursos, hasta debajo de las piedras, pero lo principal, poner a su gente a trabajar, ya que de lo contrario, corre el riesgo de no cumplirle a los torreonenses.
Sabe Riquelme Solís que le dejaron la casa grande desordenada y tendrá que trabajar fuerte para repararla. Del Simas, se puede decir que su gerente ya puso manos a la obra, pero de que la paramunicipal tiene problemas y graves, ni duda cabe, por lo que no solamente son las ganas de trabajar, sino que tendrá que invertirse dinero en equipos, en materiales, para que se puedan dar resultados. Lo bueno de todo, es que el alcalde Riquelme Solís, reconoció que le dejaron el municipio convertido en un cochinero.


walter.juarez@milenio.com