Vida Cotidiana

Los profes

Ahora resulta que la Secretaría de Educación Pública, bajo el mando de Emilio Chuayffet, acaba de descubrir el hilo negro, al comentar que algunos profesores tienen dos, tres y hasta cuatro plazas, que además existen maestros “fantasmas”, esos que cobran pero que nadie los observa.
También ha mencionado que un gran número de mentores se encuentran asignados a diferentes comisiones, por lo cual no pueden estar en las aulas. Ahora se entiende el porqué los sindicatos de maestros no quieren saber nada de la Reforma Educativa, no les gusta que les apliquen exámenes o pruebas, ya que saben que las autoridades educativas los van a ventanear, dirán que dan clases en la mañana, que la plaza que tienen por la tarde se la pasan a algún familiar y por si fuera poco, también se dan tiempo para que una tercera y hasta cuarta plaza la “renten” a otros docentes. Pero la cosa no para ahí, ya que hay muchos de estos profesores que se la viven en la “grilla”, que por andar con tal o cual delegado sindical, ocupando puestos como tesorero, secretario, ayudante de secretario, “carga celular” y agréguele muchas cargos más, tienen que abandonar las aulas mediante permisos y obviamente cobrando íntegros sus cuatro sueldos. El señor Emilio Chuayffet está muy entretenido buscándoles todas las trácalas a los profesores, pero la pregunta es si ya que tenga los “pelos de la burra en la mano” habrá de entrarle a los cocolazos. Los profesores no son nada dejados, recordemos todo lo que han hecho en los últimos años, como han paralizado ciudades, bloqueado carreteras, desquiciado la Ciudad de México y por si algo faltara, en Coahuila también hicieron de las suyas, dejando sin clases a miles de niños. El mismo Secretario de Educación debe de estar consciente de cómo se las gastan los maestros, que cuando les tocan en donde más les duele, son capaces de todo, ya que poco o nada les importa el dejar sin clases a los alumnos o bien, afectar a millones de ciudadanos. De seguir por ese camino, el señor Emilio Chuayffet está metiéndose en una camisa de 11 varas o mejor dicho, está provocando al avispero y por lo cual, los profes habrán de reaccionar y muy pronto, ya que no están acostumbrados a que los “ventaneen” tan feo, que les digan que tienen hasta cuatro plazas, que muchos cobran sin acudir a trabajar y que otros prefieren andar en la “gorra” con sus líderes y además recibir su paga.


Walter.juarez@milenio.com