Vida Cotidiana

Hay preocupación

Mientras que los propietarios de vehículos de procedencia extranjera, están a la espera de algún decreto para poder legalizar, regularizar o nacionalizar sus vehículos, los de la Secretaría de Hacienda están trabajando en la forma de cobrar más impuestos y ahora lo harán con productos chatarras, con esas comidas rápidas que se venden en las tiendas de conveniencia, por lo que quienes las consuman, tendrán que pagar 16 % más de IVA. 

Los dueños de autos “chuecos” andan preocupados y con justa razón, ya que los operativos han empezado nuevamente, son aleatorios y si les toca pasar por los mismos, saben que les pueden ser asegurados sus vehículos. Pero también estos propietarios de “chocolates” saben que a río revuelto, ganancia de pescadores y al empezar a presentarse los operativos, corren el riesgo de que sean detenidos por policías municipales, por agentes de Tránsito y Vialidad, por elementos policiacos estatales y a cualquiera de ellos tienen que darles una “mordida” para que los dejen seguir su camino. 

Los dueños de autos “chuecos” sienten que a veces lo barato les salió más caro, ya que un auto de procedencia extranjera tuvo un costo bajo, pero luego se le tiene que pagar a los de alguna de esas organizaciones terminadas en “paffas”, con tal de sentirse protegidos, además, contratar un seguro del auto contra terceros y tener que estar repartiendo dinero entre los cumplidos guardianes del orden.

Esos mismos propietarios han tratado de arreglar sus documentos, de legalizar sus autos, pero al final tienen que pagar más de impuestos que lo que les salió el vehículo. Es por eso que quienes tienen sus carros “chuecos” prefieren seguir de la misma forma, en la ilegalidad, ya que de otra manera no tendrían en que moverse, cuando las distancias a recorrer son muy largas.

De los dirigentes de las organizaciones que aglutinan a los propietarios de autos “chocolates”, lo único que se puede decir de ellos, es que hicieron el negocio de su vida, que le pegaron al “gordo” sin comprar billete y que mientras más pase el tiempo sin una legalización, ellos seguirán recibiendo con los brazos abiertos, a todos aquellos que desean traer un carro “chueco” por tierras laguneras. La pregunta es si habrá realmente una legalización o se tendrá que vivir siempre con el temor a que los autos “chuecos” sean asegurados.  



walter.juarez@milenio.com