Vida Cotidiana

No es pareja

Una persona me escribió a mi correo electrónico para preguntarme el por qué no escribo sobre los anarquistas, sobre los maestros en Guerrero o Oaxaca y de la pasividad de las autoridades. Según lo que me escribió, esta persona se encuentra indignada y con justa razón, ya que no puede ser posible lo que sucede en nuestro país, en donde la ley no es pareja, ya que si en Torreón, Gómez Palacio, Lerdo o cualquier municipio de la región alguien daña algún vehículo, un aparador o cualquier objeto, de inmediato llegan los policías y a la cárcel va a dar.Pero lo peor viene después, ya que es cuando empieza el calvario para el detenido, ya que tiene que pagar los daños, obtener el perdón del afectado y si no se pone la del “Puebla” con las autoridades ministeriales que llevan el caso, tranquilamente va a parar al Cereso.Eso es lo que sucede en la Comarca Lagunera, mientras que en México, los anarquistas hacen lo que quieren, están fotografiados, filmados, golpean a policías, utilizan cohetones, petardos, dañan edificios públicos, destruyen todo a su paso y de 100 que son anarquistas violentos, resulta que al final sólo detienen a tres.Pero lo más triste es que a esos tres los defienden hasta los de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, cuando ellos mismos pueden ver los videos y reconocer que los vándalos actuaron con alevosía y ventaja, por lo que deben de ser castigados.En Chilpancingo, Guerrero, los maestros y algunos normalistas, realizan marchas hasta porque salió el sol, ya que están cansados de los malos gobiernos y durante las mismas van realizando pintas, destruyendo comercios y todavía les prenden fuego a patrullas y autos.Se han detenido a muchas personas, pero por falta de “pruebas” o porque los jueces no quieren “problemas”, las tienen que soltar y al final, todos contentos, en espera de que la historia se vuelva a repetir, al fin que no pasa nada.Hay molestia entre los ciudadanos, muchos de los cuales tienen miedo a expresarse en torno a lo que sucede en el país, ya que si hablan mal de los anarquistas, de inmediato los aparecen todos aquellos que ahora se dicen “defensores” del pueblo y en un peligro hasta sus trabajos pierdan. No sabemos a dónde irá a parar el país, pero de que la cosa no va bien, eso ni quién lo dude. Ahora lo único que queda esperar es que la ley sea pareja. 


walter.juarez@milenio.com