Vida Cotidiana

Por unos pagan otros

Ahora sí que no se entiende la postura del ayuntamiento de Torreón, luego de que la Comisión de Hacienda autorizara incrementar el pago del servicio de agua potable para el año 2015.Resulta que los miembros del Consejo Directivo del Simas así lo pidieron, argumentando que el aumento es necesario para continuar con la recuperación financiera del organismo.Hasta ahí se puede decir que todo está bien, pero en donde estos consejeros perdieron pisada fue al decir que existe un déficit en la cobranza, que el 50 por ciento de los usuarios no pagan sus recibos de agua y que por eso es necesario el incremento, el cual va a pegarle al bolsillo de los ciudadanos que si cumplen.No cabe duda que los consejeros del Simas están mal, lo mismo que los de la Comisión de Hacienda del Cabildo, ya que en lugar de exigirle a la paramunicipal que busque la forma de cobrar a todos esos incumplidos, quiere que paguen los platos rotos los que sí cumplen.La gente del Simas no es pareja, ya que si un usuario cumplido deja de pagar su recibo, de inmediato los “eficientes empleados” acuden a su hogar y le cortan el suministro del vital líquido.El presidente del Consejo, Raúl Albéniz y el consejero Eduardo Castañeda, deben de ver la forma en exigirle al Simas que se dedique a cobrarle a los morosos, que se recupere la que llaman ellos cartera vencida y dejen de andar realizando propuestas que en nada benefician y que sí perjudican a los ciudadanos que cumplen puntualmente con el pago del servicio.Ahora, estos dos consejeros también deben exigirle a la paramunicipal que mejore la distribución del vital líquido, que sus empleados atiendan las llamadas de los usuarios y que el agua llegue a los diferentes sectores de Torreón sin problemas, sin baja de presión.Lo que preocupa en estos momentos es el por qué habrán de pagar los justos por los pecadores, por lo que vale la pena que el alcalde Miguel Riquelme Solís tome cartas en el asunto y pida que se lleve a cabo una investigación, ya que los números son fríos y él debe de saber que al Simas le falta dinero, pero también debe de entender que el mismo no debe de salir de los que pagan a tiempo sus recibos, sino de los bolsillos de los incumplidos, a los cuales no queda más remedio que suspenderles el suministro de agua. 


walter.juarez@milenio.com