Vida Cotidiana

La oportunidad

No cabe duda que cualquier error, omisión o bien alguna filtración, en cualquier político, es rápidamente aprovechada por los rivales, buscando rápidamente denostarlo, tal y como sucediera con Ricardo Anaya, presidente nacional del PAN, a quien se le están tirando a la yugular, luego de ver que su familia vive en Estados Unidos y él viaja cada fin de semana a visitarla.

Se dice que los gastos en la Unión Americana no corresponden a lo que gana, por lo cual lo están cuestionando para ver de dónde sale el dinero. Ricardo Anaya tiene a su familia en Georgia, Atlanta, en donde paga una renta de 67 mil 900 pesos al mes en un barrio exclusivo.

El líder del blanquiazul ha querido mantenerse como una persona que no rompe un plato, que tiene una calidad moral para atacar a sus rivales, principalmente del PRI y del PRD, así como de MORENA, por lo que todo indica que ahora los líderes de estas fuerzas políticas, cuentan con herramientas para devolverle las pedradas.

Tanto Andrés Manuel López Obrador como Enrique Ochoa Reza, dirigentes de MORENA y del PRI respectivamente, están aprovechando el momento y el tabasqueño como es su costumbre, dijo que son los mismos, que son personas corruptas y achichincles de la mafia del poder.

Por su parte, el líder del tricolor, le pide a Ricardo Anaya que aclare por qué mintió en su declaración 3 de 3, además de comparar al panista con López Obrador, ya que dijo que también echó mentiras.

No cabe duda que el dirigente del blanquiazul estaba en su momento, había salido bien librado de los ataques de la gente de su partido, pero ahora, acaba de caer del pedestal, por lo cual no se duda que se venga abajo su proyecto de buscar la candidatura a la Presidencia de la República.

En su momento, Ochoa Reza fue atacado luego de que recibiera el dinero de su retiro de la CFE y el único que se ha salvado es “El Peje”, quien sigue nadando de muertito, ya que es fecha en que no le han comprobado de dónde sale el dinero que gasta en toda su campaña, en sus recorridos y en su vida personal.

Ahora le tocó a Ricardo Anaya, por lo que solamente esperan que López Obrador cometa un error para atacarlo sin compasión. 


walter.juarez@milenio.com