Vida Cotidiana

Los números de la inseguridad

El comandante Sergio Alberto Martínez Castuera, Mando Unico en La Laguna, dio a conocer números alentadores, cifras que hablan de los delitos que se cometen en la región y los cuales van a la baja, destacando el de los homicidios dolosos, el cual ha disminuido en un 7 por ciento.

Esto lo dicen los números, pero los ciudadanos aun perciben ese tufo a violencia, ese olor a inseguridad, ya que todavía se siguen presentando asaltos a negocios, así como robos a casas y no se diga los atracos a transeúntes, en los cuales han resultado personas heridas.

El mando militar destacó en su informe que el robo a negocio se ha reducido en forma considerable, ya que pasó de tener registrados mil 184 casos a tan solo 796, mientras que el robo de vehículo, el año pasado se apoderaron los delincuentes de 915 unidades y hasta la fecha van solamente 543 los autos robados.

Es curioso, las autoridades policiacas normalmente cuando hablan de cifras, hasta se les hincha el pecho al decir que los delitos van a la baja, que se ha logrado disminuir el número de robos, atracos, así como el de los homicidios.

Estas noticias son buenas, no cabe la menor duda, pero al final, los delitos se siguen presentando, en menor número, pero continúan afectando a los ciudadanos de la región lagunera. El Mando Unico está cumpliendo con su labor de informar, pero en la realidad son muchos los ciudadanos que día con día son víctimas de los delincuentes del fuero común, de esos sujetos que asaltan a cualquier hora del día, de los que despojan a punta de pistola o cuchillo y en plena calle, de sus pertenencias a hombres y mujeres.

Las cifras de los asaltos van a la baja, según esos números tan agradables para unos y desagradables para otros, pero al final, los delincuentes siguen llegando a tiendas de conveniencia, comercios pequeños y grandes, ubicados en cualquier parte de La Laguna, para apoderarse de dinero y artículos.

Se debe de reconocer que la violencia extrema ha bajado, que ya no es lo mismo que hace unos años y los laguneros lo reconocen, ya que ahora sí pueden hacer su vida sin aquel temor a ser víctima de una balacera.

Ahora pueden salir, pueden disfrutar de una cena con amigos o acudir a un restaurant. También se pu ede acudir a los antros el fin de semana y echar la copa.

Esto habla de la baja en la inseguridad, pero lo malo es que los accidentes viales han aumentado y muchos han sido de fatales consecuencias, algunos provocados por el excesivo consumo de bebidas embriagantes. No cabe duda que en estos momentos mientras bajan unas cifras, hay otras que aumentan. 


walter.juarez@milenio.com