Vida Cotidiana

Pero qué necesidad

La actuación de algunos agentes de Tránsito y Vialidad, quienes se la pasan pidiendo mordidas, ha creado una animadversión contra la corporación de parte de los automovilistas, quienes al ser detenidos empiezan a insultarlos, por lo que frases célebres como como chin.. a tu máuser o pin… muerto de hambre, porque me paras hijo de tu pinky ponky o bien, pin…perros, son algunas de las más comunes que reciben.

Es muy cotidiano ver a los oficiales parar automovilistas sin motivo alguno, para de inmediato recitarles todas las faltas que pudieron haber cometido, ya que es su manera de decirles que si no aportan para la causa, van a recibir infracciones, las cuales les saldrán más caras que si se ponen la del Puebla.

Pero de quién es la culpa de que se presenten estas situaciones, que necesidad tienen los agentes de Tránsito que se las estén mentando a cada rato.

El reportero Armando Moreno, habló con un oficial y éste le comentó lo que viven a diario en sus rutinas, de las palabras soeces que reciben de algunos conductores, ya que otros automovilistas, lo que menos quieren son problemas, se comportan con prudencia y con un respeto cívico hacia la autoridad.

Pero de nuevo, de quién es la culpa. Algunos dicen que de los jefes de estos elementos, quienes les piden “cuotas” a sus agentes, en lugar de exigirles que infraccionen solamente a aquellos conductores que infringen el reglamento. Se puede observar como muchos oficiales salen a trabajar con “voracidad”, detienen a cuanto auto, camioneta o camión, ven como posible víctima, mientras que a los conductores que invaden los pasos peatonales en los cruceros, que hablan o escriben por celular, que manejan a exceso de velocidad en áreas escolares y hospitalarias, nunca los detienen.

Algo se debe de hacer, ya que a final de cuentas los oficiales de Tránsito representan una autoridad y deben hacer bien su trabajo para que no solamente los automovilistas los respeten, sino la ciudadanía en general.

Esta mala fama hacia los de Vialidad no solamente es en la región lagunera, es en todo el país, ya que muchos oficiales se dedican a dar “mordidas” a diestra y siniestra, para sacar para los de arriba y para llevar el “chivo” a sus hogares.

Ojalá que en La Laguna se lleve a cabo una campaña de cultura vial, en la que participen desde el alcalde hasta los ciudadanos, con el fin de respetar el reglamento de Vialidad y con ello a los oficiales, para que ya no les estén recordando el 10 de mayo anticipado. Sabemos cómo se las gastan los agentes, pero eso no es motivo suficiente para insultarlos. 


walter.juarez@milenio.com