Vida Cotidiana

Es lo mismo

Después de escuchar las primeras palabras de algunos de los candidatos de diferentes partidos, quienes buscan ser diputados locales, me di cuenta que es lo mismo que ya había oído en otras campañas.


Hablan de promesas, de decirle a la gente que, lucharán porque el agua no les falte. Pero van más allá estos candidatos, ya que mencionan que se realizarán obras que beneficiarán a los coahuilenses, cuando la realidad esa no es su labor.


Es increíble la manera en que manejan sus propuestas, la forma en que tratan de convencer a los ciudadanos y todavía les prometen que en caso de que el triunfo los favorezca, regresarán para cumplir con los compromisos realizados.


Todos sabemos que al llegar al Congreso del Estado, los legisladores se olvidan del pasado, algunos se dedican a disfrutar de ese puesto, otros se ponen a trabajar y realmente crean y proponen leyes y decretos, para el bienestar de la comunidad.


Parte de la labor de los legisladores locales es analizar y discutir la Ley de Ingresos del Estado, y todavía le entran al Presupuesto de Egresos. La labor del diputado local es ser gestor, es buscar la forma de adquirir recursos y apoyos a favor de los habitantes del distrito al que representan y de los coahuilenses en general.


Se dice que quienes conforman el Congreso del Estado, deben de regresar a sus distritos para informar a sus representados de las actividades legislativas y de gestión que han realizado al término de cada periodo ordinario.


Pero no, lo que hacen es esperar un año para presentar su informe de actividades y tener de invitados a los que componen la clase política, la empresarial y para llenar los salones, llevan a los famosos “acarreados”.


Es poco realmente lo que hablan los candidatos sobre la labor que harían en caso de llegar a ocupar una curul, ya que prefieren tirar mucho rollo, envolver a los votantes con promesas, en decirles que ellos les construirán hasta naves espaciales.


De verdad que tan malo es el pinto como el colorado, ya que las mismas promesas las escuchamos en voces de los abanderados del PRI, que del PAN o el PRD.


Pero no todo son promesas, también se dan ataques para denostar a rivales y de pasadita, pegarle a las administraciones municipales, al fin que en el amor y la guerra, todo se vale.


walter.juarez@milenio.com