Vida Cotidiana

Se llegó la fecha

No cabe duda que no hay fecha que no se llegue y plazo que no se cumpla, por lo que el apagón analógico se efectuará en toda la región lagunera. Todavía en muchos hogares, no saben lo que sucederá realmente, algunas familias no tienen idea de lo que pasará con sus televisores analógicos, los cuales en caso de no contar con un decodificador, quedarán obsoletos.

Hace algunos meses, gracias a un censo se entregaron televisores digitales, pero algunas familias que los recibieron, no sabían porqué tendrían que cambiar sus viejos aparatos de televisión, los cuales para ellos funcionan a la perfección. No les interesó en ese momento saber lo que era el apagón analógico, por lo que decidieron vender esos televisores digitales que el gobierno federal les entregó.

Ahora, quienes no cuentan con los aparatos digitales, LCD o pantallas plasmas, así como no tener servicio de televisión de pagan, sufrirán las consecuencias, ya que la fecha en que esas televisiones analógicas dejarán de recibir la señal, llegó.

Algunos pensaron que el apagón sería suspendido, ya que algunos políticos empezaron a declarar que pedirían al gobierno federal que retrasara la medida, ya que todavía hay muchos hogares en donde no se cuenta con los nuevos televisores, así como tampoco con decodificadores, por lo que no se preocuparon y siguieron con sus viejos aparatos.

Pero se llegó la hora y como era de esperarse, las compras de última hora están a la orden del día, muchas familias han empezado a adquirir sus televisiones digitales, algunas otras están consiguiendo decodificadores y las menos, han decidido contratar de los servicios de las empresas por cable.

Se han hecho campañas, se ha informado del apagón analógico, se ha dicho la forma en que se pueden utilizar sus aparatos analógicos con los decodificadores, pero pocos han hecho caso.

No cabe duda que como buenos mexicanos, sobre la marcha habrán de hacerse las cosas, ya que al ver que no hay señal en las viejas televisiones, entonces vendrán las preguntas y las compras de nuevos televisores o de los decodificadores.

Se dijo que se colocarían lugares en donde se recibirían los viejos aparatos, pero hasta la fecha no han recibido respuesta, lo que indica que nadie quiere desprenderse de aquellos televisores que tantos años les han durado.

Adiós a una época y ahora a entrar de lleno a la era digital. 


walter.juarez@milenio.com