Vida Cotidiana

Por todos lados

Ahora sí que los líderes de las diferentes organizaciones que aglutinan a los propietarios de autos de procedencia extranjera, se encuentran desesperados, están buscando por todos lados convencer al gobierno estatal para que les regresen los vehículos “chocolates” decomisados, así como el cese de los operativos.Primeramente, Guadalupe Barrios, dirigente de la Onappafa, había anunciado medidas extremas para presionar al gobierno del estado y había dicho que iniciaría con la quema diaria de un vehículo “chueco”, lo cual no realizó.Ahora, este líder reparte volantes en los cuales pide a la población que no voten por el PRI el próximo 7 de junio. No cabe duda que Guadalupe Barrios anda desesperado.Al ver que el líder de la Onappafa no cumplió, los de Conappafa y Alerta Patrimonio, otras organizaciones que aglutinan a propietarios de autos “chuecos”, decidieron realizar la quema de un vehículo “chocolate”, claro, de esos que tienen para la ocasión, de los que ni los “yonqueros” quieren.Los dirigentes de estos organismos sostuvieron una reunión con Manlio Fabio Gómez Uranga, representante del gobernador Rubén Moreira en La Laguna y al final no llegaron a ningún acuerdo.Tanto Guadalupe Barrios, líder de la Onappafa, como Jesús Barrios, dirigente de la Conappafa, han empezado a sentir que no avanzan en sus negociaciones, que algo más tendrán qué hacer, en lugar de repartir volantes o quemar vehículos.Lo curioso es que estos dos líderes no hablan de la señora Sandivel, madre de dos pequeños y quien ya tiene más de ocho días en huelga de hambre. A pesar de estar mal físicamente, muy débil, no deja de pedirles a las autoridades estatales que le regresen su vehículo de procedencia extranjera, el cual le fue decomisado.A Sandivel, las autoridades estatales le aseguraron su auto y por si fuera poco, le están aplicando una multa de 100 mil pesos, dinero que no tiene, por lo que decidió empezar su huelga de hambre, para que el mismo gobernador interceda y le cancelen la multa y le regresen su auto, que es su único patrimonio.La lucha de esta mujer por recuperar su auto es plausible, mientras que los líderes lo único que buscan es ganar tiempo, seguir ofreciendo espejitos y esperar que algún día no muy lejano, el gobierno federal de un sí a una legalización. 


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