Vida Cotidiana

Todo en contra

Mientras los jugadores del Santos Laguna realizaban su mayor esfuerzo en la cancha, la afición lagunera, esa que se dice “guerrera de corazón”, simplemente le falló a su equipo y no respondió como se esperaba.
El Santos había logrado llegar a semifinal, pero el ambiente en la región lagunera era como si el también llamado “equipo de todos”, estuviera iniciando la temporada. Durante toda la semana no hubo esa “santosmanía” para apoyar a esos “Guerreros” encabezados por Oribe Peralta, no vimos en vehículos las tradicionales pintas con frases para darles ánimos a los jugadores.
El ambiente se sintió frío, como si la temperatura hubiera descendido a cero grados y quizás, esta afición parecía que presentía lo que habría de suceder ante el León allá en el Nou Camp, en donde el Santos Laguna perdió 3-1 el pasado jueves. Pero ese mismo jueves de semifinal no fue como en antaño, como en anteriores ocasiones en que la región se paralizaba.
En esta ocasión no sucedió nada, los restaurantes no registraron aquellos llenos cuando la gente asistía a observar el juego de semifinal y en las calles, todo era normal, había mucho escepticismo, muchos aficionados o esos que se dicen aficionados, desde un principio ya daban por ganador al León.
La afición se mostró muy apática, no hubo jóvenes en los cruceros pintando los parabrisas o los medallones de los autos, solamente se veían en las calles, en centros comerciales o en algún mall, algunos cuantos con las camisetas verde y blanco. Después llegó la otra triste historia, cuando al ver por televisión la transmisión del partido, nos percatamos de que no se logró el lleno que se esperaba en una semifinal. Algo hace falta y es que para aquellos aficionados de sol que acudían cada 15 días al Estadio Corona, el horario de los partidos los afecta demasiado y eran ellos los que le daban vida.
Parece que todo eso se terminó y el club Santos Laguna algo debe hacer para motivar a la afición, recuperar a aquellos fieles aficionados, a aquellos que antes, durante y después del partido, no dejaban de apoyar al Santos, a aquellos que en las buenas y en las malas, acudían al Corona y siempre lo llenaban. Ahora es diferente, hay una especie de vacío que, no cabe duda, afectó en gran forma a los jugadores y por ello, es importante recuperar el tiempo perdido y unir nuevamente a la afición.


walter.juarez@milenio.com