Vida Cotidiana

Qué hace falta

Al principio, la queja recurrente es que nadie podía salir de sus domicilios por las noches, que la vida nocturna en la zona metropolitana o mejor dicho, en la región lagunera se había terminado, que los jóvenes sufrían al no tener espacios en donde divertirse y realizaban sus famosas “partys” en la casa de algún amigo y todo por culpa de la inseguridad.
Ahora, se vive otro ambiente, todo indica que los años de inseguridad, de crímenes violentos quedaron en el olvido, pero lo malo, es que los decesos se siguen presentando y ahora en lugar de que sean las balas las que cobren vidas, son los automóviles las armas que están provocando la muerte de muchos laguneros.
Quizás el alcohol aunado a la velocidad, el volverse a sentir libres, ha provocado que en las últimas semanas o últimos dos meses, se presentaran un sinnúmero de accidentes viales, algunos de ellos son choques por alcance, otros más han sido volcaduras, no han faltado las personas atropelladas o bien, los famosos choques frontales por no respetar los señalamientos viales.
Qué es lo que hace falta para evitar tantos accidentes, ya que en muy poco tiempo dos jóvenes perdieron la vida en la avenida Cuauhtémoc, todo por culpa de manejar a exceso de velocidad. Otras dos personas fallecieron tras ser impactado por detrás el auto en el que viajaban y la responsable fue una jovencita de 25 años de edad. En la carretera Torreón-San Pedro, otra mujer que manejaba un auto se estrelló contra vehículo compacto, provocándole la muerte a un matrimonio sampetrino.
La pregunta nuevamente es qué hace falta para que la muerte deje de rondar a la Comarca Lagunera. Quizás penas más severas para aquellos que manejan alcoholizados, que las autoridades apliquen la ley con el reglamento en la mano, que los operativos antialcohol sean más constantes, que regrese el conductor designado.
Sabemos que la vida nocturna ha regresado, que muchos restaurantes con venta de alcohol han abierto, también uno que otro antro, pero no sabemos a qué horas dejan de vender bebidas embriagantes.
Son los dueños de estos negocios, los que deben estar preocupados, los que deben de pensar en una campaña de concientización junto con las autoridades, para evitar que jóvenes y adultos manejen en estado de ebriedad. Algo se debe de hacer y pronto para acabar con estos accidentes.


walter.juarez@milenio.com