Vida Cotidiana

De una o de otra forma

Mientras que el número de muertes violentas en Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, descendió en forma trascendente en este 2014, los accidentes viales han repuntado en forma alarmante y se han presentado decesos, lo cuales ya deben de preocupar a las autoridades. Tan solo en la semana que acaba de pasar hubo percances automovilísticos en los cuales se combinó el alcohol, la velocidad y el volante, dejando personas heridas y fallecidas.En el bulevar Diagonal Reforma, un joven murió en forma instantánea, luego de perder el control de su frágil vehículo al tratar de evitar arrollar a un perro y terminar impactado en un poste. Según las autoridades, este muchacho conducía a 140 kilómetros por hora al momento del percance, cuando los señalamientos viales marcan que la velocidad máxima es de 60 kilómetros.Durante las noches de estas fiestas decembrinas, el alcohol ha sido un mal consejero para algunos conductores, quienes han terminado sus parrandas en accidentes viales, resultando no solamente con lesiones que ponen en riesgo la vida, sino en una pérdida económica bastante considerable, ya que la reparación de los vehículos que participaron ya no son de 10 o 12 mil pesos.Este domingo, les tocó trabajar a los elementos de Protección Civil y del cuerpo de Bomberos de Gómez Palacio, ya que la velocidad provocó primeramente que un conductor perdiera el control de su vehículo, para luego salirse de la carretera, dar varias volteretas y morir prensado.No terminaban de rescatar a la víctima de entre los fierros retorcidos, cuando se presentó otra volcadura, en la cual dos jóvenes murieron en forma instantánea y tres más resultaron heridos.Al final, los homicidios violentos en los cuales las armas son las que hablan, se siguen presentando, aunque en un menor número, mientras que los accidentes viales van a la alza, muchos de ellos provocados por el excesivo consumo de alcohol.Ahora, ni con multas elevadas, ni con operativos en los cuales se aplica el alcoholímetro, así como tampoco con el “conductor designado”, se ha logrado evitar que muchas personas pierdan la vida o bien, que algunos conductores por su imprudencia tengan que quedar en bancarrota, al pagar cuantiosos daños.Al final, sino es por culpa de las balas, es por los accidentes, pero en La Laguna se siguen presentando decesos. 


walter.juarez@milenio.com