Vida Cotidiana

Como se esperaba

Miguel Riquelme, alcalde de Torreón, presentó su primer informe y lo hizo en tres lugares. Primeramente ante al Cabildo en la presidencia municipal, en donde como era de esperarse, los regidores panistas no estuvieron conformes con el mismo, ya que sienten que faltó mucho por hacer y que hay situaciones que se presentaron que no fueron muy claras. Los ediles del blanquiazul aprovecharon el momento, quienes saben que al ser minoría simplemente no pueden hacer valer su voz y voto, por lo cual en esta ocasión dijeron que no se cumplieron las metas, además, pidieron las cabezas de varios directores que no dieron el ancho. Pero el representante del PAN en el cabildo, Sergio Lara Galván, puso el dedo en la llaga, al señalar que sigue a la alza la incidencia en delitos del fuero común. En pocas palabras dio a entender que continúan en Torreón los robos a casas, los robos de vehículos, los asaltos tanto a negocios como a personas y otros delitos más. Posteriormente el alcalde se trasladó al edificio del PRI municipal, en donde fue recibido por el presidente del partido, Shamir Fernández y ahí entregó también un libro conteniendo su informe. Como era de esperarse, en ese lugar fue apapachado por la militancia del tricolor, por exalcaldes y la clase política priísta, le dieron los parabienes y alabaron la labor que ha realizado al frente de la administración. Pero como en cualquier evento, nunca falta el prietito en el arroz y fue en ese lugar en donde el alcalde Riquelme Solís, se topó con su antecesor Eduardo Olmos Castro y ambos se dieron el abrazo de Judas, ese abrazo que se sintió muy falso con miradas que dejaron mucho a la imaginación. El actual alcalde sabe que está pagando los platos rotos de la anterior administración, mientras que el exPresidente municipal se observó tranquilo, sereno y realizó comentarios sobre la buena labor del actual alcalde. Después, Riquelme Solís se trasladó al Teatro Nazas, el cual lució un lleno y al frente estaba el gobernador Rubén Moreira, lo mismo que David Aguillón, dirigente estatal del PRI en el estado, así como el magistrado Jesús Sotomayor y un sinnúmero de priístas, de esos que siempre quieren aparecer en la foto.


walter.juarez@milenio.com