Vida Cotidiana

Ya se esperaba

Ahora resulta que para el nuevo dirigente estatal del PAN, Bernardo González, la denuncia que hiciera el ex regidor Rodolfo Walss Aurioles en contra de Guillermo Anaya Llamas, diputado federal y del senador Luis Fernando Salazar, es una pecata minuta, lo cual indica que no le va a dar entrada a la petición, ya que para él los esfuerzos del organismo político que “dirige”, deben de ser en el exterior y no en el interior.


Sabe Bernardo González que está prácticamente amarrado de manos, que no puede hacer nada, ya que el puesto se lo debe al grupo que maneja los hilos del partido y quien los mueve es uno de los dos señalados por enriquecimiento inexplicable, por lo cual, no habrá de hacer nada en contra de quien es su “guía” en el partido.


Rodolfo Walss Aurioles, a quien calificó Luis Fernando Salazar de bipolar, dijo que no le preocupa que lo demanden, al contrario, quiere que lo demanden, ya que él sí trae pruebas en contra de los legisladores panistas, por lo que solamente está esperando el momento para presentarlas.


No se sabe a ciencia cierta, cuáles son los verdaderos motivos que han llevado a Walss Aurioles a realizar estas declaraciones, no se sabe si hay alguien detrás de él que desea perjudicar no solamente a Luis Fernando Salazar y a Guillermo Anaya, sino al PAN.


En fin, todo indica que Rodolfo Walss está solo en esta lucha estéril, que pese a que hay muchos militantes que no quieren a los que manejan actualmente al partido, nadie levanta la mano para apoyarlo, como tampoco lo han hecho ni el ex alcalde José Ángel Pérez, como tampoco el ex embajador de México en España, Jorge Zermeño Infante.


Este pleito entre panistas, es muy parecido al que actualmente se está dando entre priistas del estado de Durango, partido en el cual se han estado tirando con todo y ya han rodado varias cabezas, todo por apoyar al que no está en el poder.

Los militantes del tricolor se han enviado mensajes y hasta detenciones de ex alcaldes se han presentado, sin saberse todavía cuál será el final de esa historia de violencia intrafamiliar entre los miembros del tricolor.


En el PAN, ya se sabe el final, nadie hará caso a Walss y tendrá que tragarse sus palabras, claro, si las demandas de Anaya Llamas y Luis Fernando Salazar, no llegan hasta sus últimas consecuencias.


walter.juarez@milenio.com