Vida Cotidiana

Quién los entiende

La lucha por las candidaturas a la gubernatura está en un punto álgido, en el que todos quieren a participar en una contienda interna, algunos más han empezado a declinar y otros  dicen que tienen el apoyo de sus dirigentes nacionales, cuando la realidad indica que todavía no hay nada para nadie. En el PRI son institucionales, saben que al final de cuentas habrán de alinearse con el “elegido” dentro del “piso parejo”, mientras que en el PAN, traen un verdadero merequetengue entre los tres aspirantes.

No cabe duda que en el blanquiazul hay un divisionismo muy marcado, hay una lucha de poderes entre Guillermo Anaya, diputado federal, Isidro López, alcalde de Saltillo y el senador con licencia Luis Fernando Salazar. Lo más curioso es cuando los tres salen en las fotos, lo hacen con una sonrisa muy fingida, con abrazos como si fuera el de Judas y por si fuera poco, todavía se atreven a dar declaracionesa para afectar a sus contrincantes.

Se dijo que el senador con licencia, Luis Fernando Salazar, en su desesperación por buscar llegar a contender por la silla estatal, tuvo la ocurrencia de decir que Guillermo Anaya ya había renunciado a luchar por la candidatura a la gubernatura, a pesar de saber que eso no era cierto.

Dicen que el exalcalde Anaya Llamas, de inmediato puso el grito en el cielo, aclarando que en ningún momento ha renunciado a buscar ser candidato del PAN, ya que él va por la revancha y está seguro que logrará la alternancia en Coahuila. La realidad que lo hecho por Fernando Salazar fue un golpe mediático que afectó a Memo Anaya, quien habrá de reponerse de ese descalabro, por lo que todo indica que ahora irá con todo, sin importarle pasar por encima de su alumno.

Por otro lado, el que sigue sin meterse a los golpes con los dos panistas laguneros es Isidro López, quien dicen que pian pianito va creciendo en su lucha por la candidatura a la gubernatura. También se comenta que a Isidro López le gustaría enfrentarse al alcalde de Torreón, en una contienda por la gubernatura y demostrarle que no es para nada una “ternurita”, como lo calificara Miguel Riquelme. No cabe duda que el ambiente electoral está subiendo de tono. 


walter.juarez@milenio.com