Vida Cotidiana

No se entiende

Durante meses y más meses se ha dicho hasta el cansancio, que el municipio de Torreón se encuentra endeudado, que el tesorero Pablo Chávez Rossique ha hecho lo que quiere con las finanzas municipales, por lo cual no se entiende el por qué la empresa calificadora Standard & Poor’s da números positivos en su estudio. Esta empresa muestra al municipio de Torreón con una perspectiva estable, lo cual habla de una ciudad a nivel nacional como de las mejor evaluadas, por su sólido desempeño presupuestal y por su bajo nivel de deuda.
No sabemos realmente a quién creerle, ya que por un lado, la síndico de Vigilancia, la panista Luz Natalia Virgil, durante toda la administración ha criticado en forma constante los supuestos malos manejos que ha tenido el tesorero municipal, ya que ella como contadora, lleva sus números al dedillo y los mismos le arrojan que algo no está bien dentro de la administración municipal.
Por su parte, el tesorero Chávez Rossique, dijo que esta agencia que se dedica a la elaboración de calificación de riesgos, tomó en cuenta la determinación que se adoptó para no endeudarse para el gasto operativo, además, para regularizar el rezago de muchos contribuyentes.
Hasta ahí se puede decir que todo está bien, pero realmente de nueva cuenta la pregunta es a quién creerle, a Standard & Poor’s, al tesorero Chávez Rossique, a la síndico Luz Natalia Virgil, ya que en la realidad se observa otra cosa, se percibe una deuda mayor, se debe mucho dinero y prueba de ello fue el apagón de las luminarias, que realizó la empresa  IntelliSwicht.
También se habla de la fuerte deuda que el municipio tiene con la Comisión Federal de Electricidad, así como con diversos proveedores. Además, aquel Hospital de Torreón que se inaugurara con bombos y platillos, sigue en manos del dueño original, ya que solamente le dieron un abono y le quedaron a deber millones de pesos. Se menciona que el municipio tiene un contrato de financiamiento, al cual le quedan más de seis años para liquidar 149 millones de pesos que se deben.
De verdad que no se entiende el hecho de que la actual deuda de casi 200 millones de pesos, según el tesorero, es controlada y manejable, mientras que a los proveedores no se les pague y a los trabajadores municipales los haya dejado el señor Chávez Rossique, sin su bono escolar, entre otras cosas más.


walter.juarez@milenio.com