Vida Cotidiana

Más choques

Antes del trágico accidente vehicular, en el cual perdieran la vida seis personas y una mujer embarazada resultara gravemente herida, ya se habían presentado otros percances, algunos de ellos de fatales consecuencias y otros que dejaron personas con lesiones que tardarán en sanar o bien, que dejarán secuelas.

Estos accidentes han sido como avisos hacia las autoridades no solamente de Torreón, sino de toda la región lagunera, ya que muchos de los cuales se han presentado en Gómez Palacio, Lerdo, San Pedro, Madero, Viesca y Matamoros.

En algunos, la culpa ha sido el excesivo consumo de alcohol y en otros, por conductores que no respetan el reglamento, que circulan a exceso de velocidad, que mientras conducen van hablando por celular o bien, por distracción.

Las autoridades de los diferentes municipios tienen algo de culpa en que se susciten estos accidentes, ya que sus departamentos de Tránsito y Vialidad son como adornos, ya que los agentes que laboran en los mismos, prefieren pasársela sacando su agosto en cualquier mes del año, en lugar de aplicar el reglamento. Vemos a diario como muchos agentes de Tránsito y elementos de diferentes corporaciones policiacas, se pasan la luz roja de los semáforos, no respetan las líneas blancas, dan vueltas prohibidas y nadie les dice nada.

Eso mismo hacen muchos conductores particulares, quienes saben que si son detenidos, con cualquier tipo de billete se quitan la multa. Este accidente que cobró la vida de seis personas, debe de hacer conciencia en los alcaldes, quienes deben de estar más al pendiente de sus departamentos de Tránsito, de exigirles a sus titulares que realmente trabajen en beneficio de la ciudadanía y no de ellos.

Vemos constantemente declaraciones de algunos directores, quienes dicen que se están realizando operativos, para detectar vehículos que circulan a exceso de velocidad, así como para detectar a conductores en estado de ebriedad.

Esto lo dicen esos funcionarios para salir del paso, pero la realidad es que no lo hacen, que prefieren mandar a sus agentes a cruceros en donde puedan sacar dinero, deteniendo automovilistas que no circulan a exceso de velocidad, que tampoco se pasan la luz roja del semáforo y que su único delito es traer un foco fundido, un vidrio estrellado o bien, algún detalle en el vehículo. El no hacer cumplir el reglamento y tampoco ellos mismos respetarlo, ha empezado a tener consecuencias y tuvo que presentarse una tragedia, para que ahora sí puedan tomarse acciones.

Ojalá que las autoridades realmente vigilen, hagan campañas de prevención y que ellas mismas respeten el reglamento, para evitar más accidentes de fatales consecuencias. 


walter.juarez@milenio.com