Vida Cotidiana

Las dos caras

Después de observar las marchas en apoyo a las familias de los 43 normalistas desaparecidos, las cuales se celebraron en diferentes puntos del país, lo que vimos fueron las dos caras de la moneda, la de aquellos que realmente desean que esos jóvenes aparezcan, que regrese la paz a las calles y la otra, la de esos grupos que buscan desestabilizar al país.En la ciudad de México, un grupo de embozados empezó a marchar rumbo al aeropuerto capitalino y en su trayecto se dedicaron a dañar todo lo que se encontraban a su paso. Hubo un momento en que se pensó que estos jóvenes también llamados “anarcos” o anarquistas, seguirían su camino hasta la terminal aérea, cuando de pronto se les aparecieron los policías.Sin importarles ser atacados con cohetes, bombas molotov, piedras, palos y petardos, lograron controlarlos, siendo ese momento en que estos embozados al verse rodeados, sacaron de sus mochilas otras prendas de vestir para cambiarse, y al final, tuvieron que someterse ante la autoridad, la cual logró detener a más de 30 de ellos.La cara más amable es la de la marcha por los normalistas, esa marcha convocada por los familiares de los desaparecidos y por estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, la cual tuvo una gran participación de la ciudadanía.Fueron tres las caravanas que salieron de distintos puntos de la ciudad de México rumbo a la Plaza de la Constitución en donde se reunieron y tras dar su mensaje, con toda tranquilidad los integrantes de las mismas se retiraron, para luego subirse a sus autobuses y regresar a sus lugares de origen.Pero en la Plaza se quedaron nuevamente esos que dan la mala cara de la moneda, los violentos, quienes con bombas molotov atacaron Palacio Nacional, agredieron a los policías, los cuales ahora no se dejaron y respondieron con detenciones a las agresiones sufridas.Las manifestaciones de apoyo seguirán, como la que se realizó en Torreón, en donde todo iba bien hasta que al final un grupo de vándalos se salió de control, realizó pintas y dañó parte del edificio de la presidencia municipal.Ahora la pregunta es qué sigue, continuarán las protestas de los familiares, el gobierno federal seguirá “buscando” a los desaparecidos y la violencia de unos cuantos seguirá sin ser frenada por las autoridades. Todo indica que sí y sólo nos queda esperar. 


walter.juarez@milenio.com