Vida Cotidiana

Todo cambiaría

Apenas hace poco más de un mes, se efectuaron las elecciones a diputados federales y ahora ya hay muchos futuristas que están viendo el panorama político a corto plazo.

Algunos indican que el presidente nacional del PRI, César Camacho, habrá de dejar el barco y que el que ya está puesto para sucederlo es el coahuilense Enrique Martínez y Martínez, actualmente Secretario de Agricultura. De quedar el exgobernador al frente del tricolor nacional, algunos coahuilenses ya se frotan las manos, ya se ven trabajando en el Distrito Federal.

Pero hay otros que saben que el panorama rumbo a la sucesión gubernamental podría cambiar drásticamente. 

En estos momentos todo indica que Miguel Riquelme Solís, alcalde de Torreón, tiene todas las de ganar para ser el candidato a gobernador, pero si Martínez y Martínez llega a la Presidencia Nacional del PRI, todo cambiaría, ya que es obvio que el lagunero no es gente del todavía Secretario de Agricultura, por lo que su deseo de gobernar a los coahuilenses se podría esfumar. 

Enrique Martínez y Martínez de ser el líder del PRI, buscaría para Coahuila un candidato emanado de la capital del estado y no de La Laguna, por lo que de darse su cambio a la sede del tricolor, podría ser un mal augurio para cualquier político lagunero.

Esta problemática también se verá reflejada en Torreón, ya que aquellos priístas que hicieron equipo con Enrique Martínez, podrían volver a aparecer en el mapa político de donde ya se encontraban borrados.

Los que sí habrían de preocuparse, son aquellos que desean contender por la presidencia municipal, como la diputada federal electa Flor Rentería, el mismo Rigo Fuentes, Secretario de Desarrollo Social en el estado, la legisladora local Verónica Martínez, el presidente del PRI municipal, Shamir Fernández, ya que para Enrique Martínez son perfectos desconocidos.

Caso contrario sucedería con políticos como Miguel Mery, los hermanos Carlos y Román Cepeda o el mismo Antonio Juan Marcos Villareal y Salomón Juan Marcos. Los panistas por su parte, ven con buenos ojos una posible llegada de Enrique Martínez y Martínez a la dirigencia del PRI, ya que el mismo Anaya hizo buena “amistad” con el exgobernador.

Saben los del blanquiazul que los priístas perderían todo lo ganado y que con las decisiones que tome el exgobernador, si llegara a ser líder del tricolor, habría un río revuelto en el cual ellos obtendrían la ganancia, tanto rumbo a la gubernatura con Memo Anaya como candidato, que en la búsqueda de la alcaldía, con el senador Luis Fernando Salazar y el diputado federal Marcelo Torres.

No cabe duda que si Enrique Martínez llega a la dirigencia, el PRI en Coahuila sufriría un cambio drástico. 



walter.juarez@milenio.com