Vida Cotidiana

¿A la baja?

En las últimas semanas, hemos escuchado a las autoridades decir que el índice delictivo va a la baja, que los asaltos a personas, los robos a casas, los atracos a negocios y lo más increíble, que los robos de vehículos han disminuido, además con mucho orgullo comentan que del 100 por ciento de autos que son hurtados, se ha recuperado el 80 por ciento.

Todo parece indicar que la realidad es muy diferente, por donde quiera se escucha hablar del robo de vehículos, algunos son realizados en forma violenta. Además, los asaltos a negocios, principalmente tiendas de conveniencia no paran, pese a que las autoridades digan lo contrario. 

A diario se cometen robos de autos en toda la región lagunera, muchos de los cuales, los dueños ante las amenazas de los delincuentes prefieren no denunciar los hechos, mientras que otros con temor, llevan a cabo sus denuncias ante las procuradurías de Durango y Coahuila, ya que es un requisito que les piden las aseguradoras.

Pero qué está pasando, porqué siguen los delitos, cuando ahora vemos que hay una policía llamada Fuerza Coahuila, también está otra que es la Policía Metropolitana, el mismo Ejército, Policía Federal y las policías investigadoras.

Algo está fallando y pese a los esfuerzos del Mando Único, todavía se siguen presentando homicidios violentos en la región, esporádicos, pero a final de cuentas son crímenes en donde en muchos de los casos, se cometen con exceso de violencia y utilizando armas de fuego.Ha vuelto la preocupación a los habitantes de la región, quienes perciben un “tufo” al regreso de la violencia, por lo que temen ser víctimas de los delincuentes, quienes parece que actúan impunemente y no hay nadie que los detenga.

Dentro de lo malo que sucede en la región, hay que agregarle que muchos de los detenidos, extrañamente son dejados en libertad, pese a haber sido señalados directamente, pese a haber sido encontrados infraganti y no sabemos de quién o quiénes es la culpa, para que estos delincuentes vuelvan a las calles.

Ahora están los nuevos juicios orales y ojalá que sirvan de algo, para evitar que los casos sean manejados por personas incompetentes y la decisión al final sea solamente del juez. En fin, las autoridades dicen que los delitos van a la baja, mientras que los delincuentes se empeñan en llevarles la contraria. 


walter.juarez@milenio.com