Vida Cotidiana

No me ayudes

No cabe duda que entre la lluvia y los del Simas, están acabando con el pavimento en Torreón. Los trabajadores de la paramunicipal se dedican a abrir zanjas para reparar tuberías dañadas, pero cuando terminan, simplemente se van, dejando los escombros al centro de las calles, sin que regresen a quitarlos o a tapar esos pozos que hicieron, algo que se les ha hecho una costumbre.

Pero lo que más preocupa es que nadie les dice nada, sus jefes o el mismo director del Simas, Xavier Herrera, pese a saber cómo trabajan estos sindicalizados, no les llama la atención.

Esas mismas zanjas que estos empleados dejan, con las lluvias se hacen más grandes, convirtiéndose en un grave problema tanto para los automovilistas como los ciudadanos. Con estos trabajadores para que quiere enemigos el alcalde Miguel Riquelme, quien por más que habla de su equipo de bacheo y repavimentación, nomás no puede avanzar.

Ahora con la lluvia que se dejó sentir desde el pasado miércoles por la noche, los baches se hicieron más grandes y aparecieron muchos nuevos, por lo que no hay cuadrillas que puedan repararlos, ya que los mismos se pueden ver por las colonias de la periferia que en el primer cuadro de la ciudad.

En los mismos bulevares empiezan a aparecer los hoyancos, muchos de los cuales se convierten en trampas, además que pueden causar accidentes viales, ya que algunos conductores al tratar de evitarlos, viran sus volantes, sin darse cuenta que al lado van otros autos, suscitándose así los choques.

Pero las lluvias no solamente ocasionan baches, también provocan la caída de colectores y ponen de manifiesto por enésima ocasión que a Torreón le hace falta un buen sistema de drenaje.

Hay colonias que se inundan, por lo que las alcantarillas se tapan y las aguas negras se confunden con las aguas de las lluvias. Quienes viven en colonias al sur oriente de la ciudad, son los que más sufren, ya que avenidas o calzadas, se convierten en verdaderas lagunas, dificultando el camino para llegar a sus hogares, los cuales también se encuentran inundados.

Las autoridades municipales hablan de que funcionaron los protocolos, que se pudieron desaguar en pocas horas esos sectores que en administraciones anteriores, duraban hasta cinco días bajo el agua.

También hablaron de iniciar un programa de bacheo a partir del lunes, pero lo malo es que en muchas ocasiones son solamente palabras que se lleva el viento, ya que en la realidad, nunca cumplen lo que prometen. No cabe duda que con los del Simas y con las lluvias, la administración actual no avanza. 


walter.juarez@milenio.com