Vida Cotidiana

Muchos ‘aprovecharon’

Parece que en este Buen Fin lo importante era endeudarse, ya que muchos laguneros acudieron a los grandes centros comerciales, a los malls, a las tiendas de ropa, de zapatos, otros se hicieron presentes hasta en agencias y lotes de autos, algunos más acudieron a los negocios de ventas de llantas y demás, para comprar a 18 largos meses sin intereses y uno que otro descuento disfrazado.

Fueron de nueva cuenta los aparatos electrónicos los que más demanda tuvieron, principalmente los televisores digitales, ya que con ellos se podrá disfrutar de la calidad de los canales en alta definición, luego de que se presentara en la región el apagón analógico. Muchos también compraron sus decodificadores y algunos más las antenas, tanto de conejo, como aéreas, para poder recibir la nueva señal.

Desde el viernes se pudieron observar a los consumidores acudir estos negocios para “aprovechar” las grandes “ofertas”, por lo que salían de los centros comerciales con sus diferentes productos. No faltaron aquellos que cambiaron la vieja estufa, el refrigerador obsoleto por nuevos, ya que la oportunidad se presentaba y no se podía dejar pasar.

Hubo un caso muy mencionado, en el cual un comprador sí que aprovechó el Buen Fin, al ver que algún empleado en una mueblería de Torreón, se equivocó con el precio y puso una sala de 13 mil pesos en 7 pesos con 89 centavos y de inmediato la compró.

Pero como era mucha la diferencia, la Procuraduría Federal del Consumidor tuvo que entrar al quite y exigirle a la mueblería que respetara el costo, por lo que el comprador salió feliz con su sala de siete pesos.

Mucha gente acudió de curiosa a los centros comerciales, daban vueltas por todos los departamentos, ya que esperaban encontrar grandes ofertas, descuentos como en los Estados Unidos en el “Viernes Negro”, pero se toparon con la novedad que sí había descuentos, pero de un 10 o 20 por ciento, pero eso sí, pagando con tarjetas de crédito.

Las familias que acudieron al Buen Fin en esta ocasión no se desesperaron, lo tomaron con calma y acudieron el viernes para analizar los precios y los días posteriores y ya con las cuentas en la mano, para saber cómo se iban a endeudar, fueron a estas tiendas a realizar sus compras.

Por el lado de la seguridad, la vigilancia fue realizada por elementos de las diferentes corporaciones policiacas, principalmente por Seguridad Pública y por el Ejército Mexicano, ya que se podían observar los convoyes militares por toda la región lagunera.

Se acabó el Buen Fin y ahora ya hay muchos más consumidores que estarán endeudados con los bancos durante 18 meses. 


walter.juarez@milenio.com