Vida Cotidiana

Son 10 años sin Fanny

Como no recordar el caso de aquella jovencita de nombre Silvia Stephanie Sánchez Viesca, “Fanny”, quien de la noche a la mañana desapareciera de Torreón y es fecha en que parece como si se la hubiera tragado la tierra. Como no recordar el calvario que han pasados sus padres y sus hermanos, quienes a 10 años de su desaparición, en ningún momento han dejado de buscarla, siempre con la esperanza de encontrarla con vida. Mucho ha sido el sufrimiento de la señora Silvia Ortiz, madre de Stephanie, quien ha sido la que ha dado la cara ante las autoridades para exigir que encuentren a su pequeña. Esta mujer, quien ya no tiene más lágrimas que derramar, ha dejado todo en la búsqueda de “Fanny”, ha escuchado versiones de que alguien la ha visto, pero en la realidad nada ha sucedido y lo peor de todo, es que no son los engaños de aquellos que burlándose del dolor ajeno, la llaman para darle falsas esperanzas, no, lo peor es lo que según la misma señora Silvia, es el trato de las autoridades de los tres niveles de gobierno. Ella comenta que al exgobernador Enrique Martínez y Martínez le pidió su apoyo y nunca la ayudó. Después vino Humberto Moreira y solamente le dio largas y ahora con Rubén Moreira, el caso sigue igual, ya que su hija no aparece por ningún lado. La familia sí que ha sufrido, ha sido tanta su lucha y tanto el camino recorrido para encontrar a “Fanny”, que poco o nada les importó quedarse en la calle, no tener en ocasiones dinero ni para comer. Los hermanos de la joven desaparecida han sufrido al igual que su madre y su padre, dándoles todo el apoyo moral y ahora ya de mayor edad, hasta económico. Son 10 largos años y lo que más le duele a la familia, es la ineficiencia de las autoridades para tratar de encontrar a Stephanie, es la falta de compromiso para dar con su paradero. Las mismas autoridades federales les han cerrado las puertas y a 10 años, la familia ya no sabe qué hacer para exigirle a los gobiernos de los tres niveles que sigan buscándola, que ella es un caso más de todos los desaparecidos en el país. Cansada de que nadie le hiciera caso, la familia decidió manifestarse en la Plaza Mayor y celebrar hasta con pastel los 10 años de la desaparición de “Fanny”. La señora Silvia Ortiz, en forma simbólica se amarró de pies y manos, con cinta en su boca y en sus ojos, para representar la vulnerabilidad que viven los mexicanos. 



Walter.juarez@milenio.com