Vida Cotidiana

Otro ambiente

Hace apenas algunos años, la llegada de la Semana Santa era esperada quizás como otra semana normal, difícilmente se hacían planes para salir de casa, para visitar algunos centros turísticos de la región, para tomar el vehículo y enfilar por cualquier carretera que converge a la Comarca Lagunera, ya que el temor a ser víctima de los delincuentes era más que fundado.
Ahora, se vive otro ambiente, se esperan con ansia esos días de Semana Santa, algunos ya tienen hechos sus planes y con la autopista Durango-Mazatlán, los laguneros sienten que en cuatro horas y media estarán tocando el agua del Océano Pacífico.
Otros, saben que la violencia, que la inseguridad, que los asaltos en carretera han disminuido en forma considerable, por lo cual ahora sí están dispuestos a acudir a aquel lugar llamado Juan Guerra, allá en Viesca, en donde hay balnearios, un estanque con peces y además, recordar los inicios de la región lagunera, al ser la ciudad más antigua.
También ya se piensa en conocer esas famosas Dunas de Acatita, en el municipio de Francisco I. Madero, en donde dicen que sus arenas son como el talco, blancas y finas. En Torreón, se puede decir que el ambiente es otro, que la ciudad volvió a ser la de antes, que los centros nocturnos volvieron a emerger, después de aquellas tempestades provocadas por la violencia, por aquellos cruentos enfrentamientos, por tantas privaciones de la libertad.
Ahora sí que se puede pensar en acudir a disfrutar de la Pasión de Cristo en el Cerro de las Noas, de acudir nuevamente a ese maravilloso lugar para desde el mirador observar la zona metropolitana.
También en esta Semana Mayor se puede ir tranquilamente al Bosque Urbano, al Planetarium, a dar un recorrido por los diferentes museos y hacer muchas cosas más. Otros, ya piensan en Parras de la Fuente, para pasársela tranquilamente, disfrutar de sus balnearios, de sus tradiciones, de su clima y aprovechar para disfrutar de un buen vino.
Todo indica que será muy diferente, la cual hará olvidar aquellos días en que todo estaba manchado de rojo y que el salir a vacacionar, era como ir a una aventura extrema. Ahora, sólo queda esperar a que lleguen esos días tan esperados para volver a disfrutar lo que son unas vacaciones de Semana Santa.


walter.juarez@milenio.com